martes, 2 de octubre de 2012

Leyendas, esta de la Guerra Civil (2)



    Voy a contar una historia ocurrida durante la Guerra civil española;  me la contó  un conocido de “El Bauprés” que todas las tardes se tomaba dos o tres copas discretamente acodado en la barra.  Le había ocurrido a su padre.

El subsodicho forma parte de una unidad del bando nacional. En un avance relativamente tranquilo su compañía entra en un pueblo que ocupa sin problemas…  hasta que se encuentran con un Brigada Internacional, al que hacen prisionero. Tal vez fue un chivatazo. Se trata de un joven holandés que, al retirarse su unidad,  se había quedado porque se había casado con una española. Parece ser que en aquella guerra brutal la cuestión de los extranjeros era especialmente cruda en los dos bandos: cuando se cogía a uno se le fusilaba sin más. Pero, contra lo que se ve en las películas, resulta que a la hora de la verdad a nadie le gusta fusilar.  El mando del pelotón  se lo asignan los tres oficiales por turno rotatorio, teniendo en cuenta que el oficial al mando tiene que dar el tiro de gracia. En aquella ocasión tremenda le tocaba a nuestro hombre, que intentó negarse. Hubo bronca, y al final el capitán de la compañía le dio la orden poniendo la pistola encima de la mesa, lo que al parecer es un ultimátum definitivo, que viene a significar: “o disparas tú, o te disparamos a ti”.

 Por la mañana se ejecutó la sentencia. Se dispuso un camión para ir a las tapias del cementerio. Detrás, en la caja iban sombríos los soldados, y en la cabina el conductor, el oficial y el prisionero en medio.  Durante el angustioso trayecto ocurrió algo insólito: el prisionero sacó un paquete de tabaco americano, por entonces un verdadero tesoro, y le ofreció un cigarro a nuestro hombre .  Y él, que estaba hecho polvo, contaba que se obligó a aceptarlo “por cojones”. A mi amigo, siendo adolescente, aquel comentario muy en la línea fascistoide militarista de la época, le resultaba odioso, e incluso alguna vez se lo afeó.

   Sin embargo, con el tiempo llegó a comprender que era su manera de expresar la terrible tensión por la que tuvo que pasar, y la decisión casi moral que tomó al aceptar aquel cigarro. Para él, que era un ferviente cristiano, era como si “aquel rojo” le ofreciese el perdón, y al hacerlo le colocase ante un mudo reproche moral, y una angustiosa paradoja: Aquel cigarro era una elegante manera de poner la otra mejilla. Y aceptarlo fue aceptar su perdón y su reproche.

   Más tarde, en una reunión familiar, mi colega oyó un comentario que le dio un nuevo matiz a la historia: Hablaban de batallitas  familiares, y entonces uno de sus tíos, hermano menor de su padre, dijo “Enrique era muy fantasioso; le gustaba mucho asumir como propia cualquier historia que le pareciese buena”. Eso le hizo  pensar que tal vez se trataba de lo que se conoce como una “leyenda”. Una historia que empieza a contarse una y otra vez en determinado momento histórico, y cuyo éxito estriba en que recoge eficazmente una determinada circunstancia emocional. Como la “Historia Mortal” de la película de Orson Welles.

   En este contexto me dirijo a los lectores  ¿Alguien ha oído contar una historia parecida sobre la Guerra?  


                                                                      (Sigo con el tema en otra entrada)

Leyendas, urbanas o no. (1)



    Lo interesante es el mecanismo por el que un acontecimiento se convierte en leyenda. O sencillamente el  surgimiento de la misma, con acontecimiento “desencadenante” o no. Veamos un primer ejemplo.

    Para mi el prototipo de leyenda urbana es la siguiente historia: un tio va caminando por una calle estrecha, a altas horas de la noche. En dirección contraria viene otro tipo, lo que le produce una cierta inquietud. No sé como, el caso es que al cruzarse llegan a tropezar. Nuestro héroe sigue caminado y, un poco aturdido por el susto trivial, se palpa los bolsillos. En ese momento descubre que su cartera no está en su sitio; el bolsillo habitual está vacío. Entonces tiene uno de esos arranques insólitos que a veces ocurren en “gente normal”,  y lleno de decidida ira, vuelve sobre sus pasos, y alcanzando al transeúnte con el que había tropezado, le apunta con el dedo metido en el bolsillo, y con gran vehemencia le conmina a que le entregue la cartera. El otro asustado se la da. Cuando nuestro amigo llega a casa, se encuentra con que lleva dos carteras: la suya en un bolsillo distinto, y la del otro menda.  Había pasado del miedo a sufrir un atraco, a convertirse él mismo en un atracador.

     Esta historia la he oído cuatro veces. Dos de ellas con pelos y señales, poniendo nombre al protagonista, y a los lugares donde había ocurrido. Los nombres eran muy referenciados, claro (“le pasó a un primo de mi amigo Fulanito…”), y los lugares un tanto genéricos. La primera vez que oí la historia, que me encantó, fue en Barcelona, y lo situaban en las callejas  de “El Coll”, más allá del Puente Vallcarca. Con la misma minuciosidad, y no muchos años después la oí en Madrid, situándola en los fragosos alrededores del lago de la Casa de Campo.  Una tercera vez la oí de forma más anecdótica y lejana, también en Madrid, sin muchos detalles. Y la cuarta (el orden es arbitrario) es la que colmó el vaso de mi asombro, y me concienció sobre el tema de las leyendas urbana: es uno de los incidentes que  en la película “El prisionero de la segunda avenida” llevan a la exasperación al bueno de Jack Lemmon, y lo sitúa en un parque, supongo que Central Park.  La anécdota es que, el atracado, no es otro que un jovencito Silvester Stallone. El guión es de  Neil Simon, sobre una exitosa obra de teatro de él mismo

    Intuitivamente el fundamento psicológico no tiene mucho secreto: el famoso “miedo a salir de noche” (por cierto, otra película que no he visto), se resuelve en un incidente sorprendente y chistoso.

                                                                        (Sigo con el tema en adicionales entradas)

domingo, 30 de septiembre de 2012

Catalunya España 6

    Y va el bueno de Vidal Quadras y la lía en una cadena de conocida beligerancia conservadora. No sé como le habrá sentado a la directiva del PP esta salida de su díscolo diputado en Europa. ¡Pero tenía que ser él, que es catalán,  el que dijese explícitamente  lo de los militares!. En un artículo de la Vanguardia mencionan "todo tipo de amenazas, incluída la de los tanques..."  No sé si alguien más habrá mencionado el asunto. No parece. Curiosamente no encuentro ningún reflejo en la prensa. ¿será una falsa noticia?

     Mientras la oleada sigue efervescente, con pocas voces en Cataluña oponiéndose a la independencia, crece mi pesimista inquietud de que la secesió finalmente va a consumarse. ¿Que ocurrirá? Podemos intentar ver el lado positivo, y también probar suerte con nuestra capacidad de previsión. Si las cosas siguen como van, parece bastante probable que los catalanes van a hacer el referendum. No está tan claro que la opción independentista vaya a tener más de un 50%. Ni tampoco mucho menos. ¿Qué ocurrirá después? De cualquier forma vamos a tener casi media población encabronada con la situación que se cree. .. en fin, es muy difícil andar haciendo profecía. ¿Qué es lo positivo? Pues una que está muy interesante. De nuevo vamos a ser testigos de acontecimientos históricos. Otra es especular sobre lo que ocurriría si la secesión se consuma. ¿Empezarían a proponerse acuerdos bilaterales tipo continuidad de la liga alctual de futbol, y mi otras instituciones "peninsulares"?

    La crisis tiene a la gente muy cabreada, lo que promueve cada vez más movidas en la calle. El cabreo se canaliza fácilmente en posturas rupturistas, sean de tipo nacionalista, o de tipo antisistémico, lo cual no deja de ser una motivación espúrea a cada una de las opciones; ojo a eso. Recuerdo que hace muchos años salió un artículo en los medios batasunos del Euzkadi diciendo precisamente eso: que sabían muy bien que mucho del apoyo que recibían provenía de sectores a los que les iba más la marcha beligerante en si misma, que el sentimiento nacionalista. A lo mejor fue incluso un comunicado de ETA  ¿alguien lo recuerda?

     En cualquier caso espero ferviertemente que ni se platee la opción militar. Si el poder tiende a apoyarse en un estado de opinión mayoritario, estoy seguro de que tal no ocurrirá porque, al menos en lo que yo percibo, el personal español no está para nada, o casi nada, por esa movida. Hay cabreo, sarcasmo y también dolor...  Pero si la secesión se proclamase de forma irremediable creo que somos amplia mayoría los que diríamos "que se vayan" y ya está.

    

miércoles, 26 de septiembre de 2012

España Catalunya 5

    Por aquello de que los pecados que me preocupan son los de "los nuestros", cargo las tintas en estos comentarios en lo que no me gusta de la parte española. Parecería que estoy de acuerdo con los catalanes y su reivindicación. Por eso quiero ahora comentar un aspecto que, desde un punto de vista sistémico, me parece profundamente injusto por parte de los catalanes.

     Pero antes quiero constar que me siguen haciendo gracia  algunas de las argumentaciones que se hacen desde el "lado español", en la linea de que no pueden independizarse porque no lo permite la constitución; como han señalado hoy (26/09/12) en "Julia en la Onda" (que se hace en Barcelona, con la  propia Julia  bastante ecuánime, hay que decirlo), si finalmente se proclaman independientes lo último que les va a preocupar es lo que diga la Constitución espanyola. Y me temo que, a esas alturas, a nosostros también.

   Otra curiosidad de la que nadie habla, en ninguno de los sentidos: ¿hay entre los militares alguna inquietud en el sentido de intervenir si tal cosa llegara a ocurrir?. Seguro que alguna hay, espero que perfectamente controlada.

     Bueno, vamos a lo de los catalanes. Ya comenté los episodios relatados por Pierre Villar de los diputados catalanes defendiendo la unidad de España (véase la entrada: "Catalunya España 1"); no alucineis, era básicamente una cuestión de mercado, aunque tal vez no sólo. El propio Villar relata que no siempre se salían con la suya pero, puesto que en Madrid tampoco eran tontos, sí lo hacían con frecuencia. La revolución industrial se estaba haciendo básicamente en Cataluña y en el País Vasco, y el gobierno central, la corona, comprendía que había que promoverlo. El análisis de Villar es que la desgracia de Cataluña y de España es que esa Revolución Industrial, liderada por los catalanes, no pudo completarse; no pudieron con las viejas estructuras del moribundo imperio. Ese intento se corresponde, a grandes rasgos con la Primera República, donde significativamente, los únicos que no plantearon problemas secesionistas fueron precisamente.... ¡lo catalanes!.

     Cataluña pues se convirtió en la gran zona industrial de España. No es que se aprovechasen, pues su prosperidad nos beneficiaba a todos. Pero a ellos también, y en mayor medida. La coyuntura histórica y geográfica crea la demanda de una zona industruial, a la que respondió Cataluña. Si no hubiera sido ella, habría sido cualquier otra zona de España, ojo a eso, aunque tal vez no lo hubieran hecho tan bien. Así que en definitiva mucha de su prosperidad se debe a su vinculación sistémica (o económica) con España, en cuyo territorio hicieron (y siguen haciendo) buenos negocios.

     Visto así, catalanes, no me parece muy correcto que, ahora que las cosas van mal, digáis, " Apa adeu, aquí us quedeu", y os larguéis con las buenas pesetas que habéis  ganado  durante un par de siglos. Vale, vale. La vida es como es, y tal vez los españoles tampoco hemos estado muy hábiles. Pero por lo menos, dejad esa muletilla del muchísimo dinero que os debemos, porque además los flujos presupuestarios  explícitos, también están las balanzas comerciales históricas.

lunes, 24 de septiembre de 2012

catalunya españa 4

   En la gestión que se hace desde "el resto de España" del tema de Cataluña, hay otro matiz que tampoco me gusta: el de las amenazas. "Si os separáis vais a perder dinero..."   "Si os separáis no os van a admitir en Europa..."

    Aparte que amenazar en sí mismo me parece de pésimo gusto, está el cariz de semejante  advertencia. ¿Acaso les estamos diciendo a los catalanes que deben permanecer con nosotros porque es un buen negocio?  ¿Que deben quedarse con nosotros POR DINERO?. Supongo que los genios que esgrimen tales razones harán después chistes sobre la codicia de los catalanes.   No nos extrañe luego que efectivamente lo hagan, que se queden con nosotros por dinero, pensando con razón que es lo que merecemos.

     La situación se parece un poco a cuando nuestra pareja nos dice que quiere cortar. Es verdad que si es una amenaza es de pésimo gusto; y que si se hace como maniobra de poder, es odiosa. Pero si resulta que  lo que ocurre es que sus sentimientos no son acordes con los nuestros, y que ella no se siente escuchada por nosotros,  lo peor que podemos hacer es enfadarnos,  recurrir al chantaje emocional, y menos aún cachondearnos. Es una situación jodidísima en la que lo que lo único que cabe es decir: "Haz lo que tengas que hacer, pero no andes amenazando...". O si lo queréis más torero: "Ahí está la puerta; vete cuando quieras". Aparte, naturalmente de atender a lo que de justo pueda haber en su reclamación,  suponiendo que queremos mantener la relación y estemos a tiempo de hacerlo.

     Como dice Jung,  dentro que cada uno hay muchos yoes, y con frecuencia mal avenidos. Cuando son compartidos devienen en entidades con vida propia a las que  llamó arquetipos, otrore demiurgos de diverso cariz (Véase la página "Job de Jung").  Insisto en que no me interesan los ángeles o demonios que estén llevando a los catalanes a esta historia. Allá ellos. Me interesan los nuestros.  Especialmente el del poder, que dicta que todo se vale, con tal de salirnos con la nuestra.

        No todo se vale. Es muy sencillo: yo no quiero estar con quien no quiere estar conmigo.

        Si os vais, catalanes, será para mi un desgarro; tendré que sobrevivir al duelo y a la depresión, pues hay mucho de vostros en mi; no en vano he vivido treintaypico años en Barcelona, ciudad mágica donde las haya. Tambien soy un poco catalán. Y sé que vosotros también pasareis lo vuestro, porque también sé que hay mucho de nostoros en vosotros.

    Pero si está escrito que habeis de dejarnos, hacedlo con decisión sin que os asusten amenazas ni advertencias.

     Y si, por el contrario, felizmente halláis la manera de permanezcamos unidos, que sea porque así lo desea vuestro corazón, y no por motivos  de mercados o banderías.

Catalunya España 3


      Acabo de oír el cabreo de Enric Juliana en Onda Cero. El hombre se ha exaltado un poco, cosa que no suele ocurrir, y solo al final ha pedido disculpas. Lo interpreto dentro de un manejo emocional del asunto que me sigue pareciendo inapropiado. Creo que ahí Carlos Herrera, normalmente bastante comedido, tiene parte de culpa, porque abusa, en el tema del separatismo de Catalunya, de un exceso de descalificación via cachondeo ("Ahora en Cataluña ser separatista es lo coool..."). Después de tragar las coñas "del jefe" me imagino que Enric ha explotado en demasía con el otro contertulio.

   Quiero suponer que tomarse la cuestión a cachondeo es un intento de quitarle hierro al asunto. Pero me temo que va demasiado dirigido a la parroquia "españolista", entre la que por cierto me encuentro. Pero una cosa es eso, y otra cosa, como ya he dicho en las anteriores entradas sobre el tema, es dedicarse a "deslegitimar" al otro. Es como cuando los partidos hacen comunicados dedicados a su propia parroquia; a la gente le parece muy bien, pero desde el punto de vista relacional no hace sino crispar las cosas. 

     Torpe como soy en informática, me ha costado un poco pergeñar el esquema básico de identidades en este asunto. Helo aquí:
     La cuestión es tan sencilla como que todos, TODOS, asumamos que las cosas son así, y que todos tenemos derecho a expresar nuestra opción (que no tiene porqué coincidir con el juego de identidades interno; ese es otro tema, que ya abordaré). 
<!--[if !vml]-->
      Ya sé que los catalanes también hacen bastante demagogia, y manipulación, con el tema. También los hay muy cabales y honestos. En todo caso eso no me preocupa, porque como tales (CnoE) no són los míos.  Lo que si me preocupa  es lo que hacen los míos. Y me preocupa que, en la gestión de nuestro enfado, y nuestro despecho, no hagamos sino echar más leña al fuego.

     Ahí Juliana tiene razón. Tomarse a cachondeo el anhelo separatista no sé si es buena idea. Y si bien Herrera puede tener razón en que haya algo de "pose" y de manipulación en esta oleada de separatismo que inunda Catalunya, no todo es pose, ni todo manipulación. Y deslegitimarlo me temo que más bien contribuye a incrementar esos sentimientos. 

El significado del esquema identitario es:

EnoC = Españoles no Catalanes; el ”resto de los españoles”
CyE   =  Catalanes y españoles; es decir los que sienten ambas identidades
CnoE =  Catalanes que no se sienten españoles.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Crisis, Platón y Cristianismo

     Acabo de leer un libro formidable: "Paganos y Cristianos en una época de angustia", que describe la crisis que hubo en el Imperio Romano sobre el siglo III; una crisis económica, política, psicológica y religiosa, que se manifestaba en actitudes y sentimientos extraordinariamente depresivos, pesimistas, incluso autolesivos, tanto entre los paganos como entre los cristianos.... muy, pero requete muy interesante. El libro se deja leer muy bien, y el autor, E.R. DODDS, parece que es un crack en cultura clásica; además no es cristiano, pero tampoco está en contra, por lo que parece bastante fiable . Os lo recomiendo encarecidamente.

     Entre otras cosas menciona las polémicas entre filósofos paganos y cristianos,  algunas muy brillantes por ambas partes. La filosofía predominante era el Neoplatonismo, cuyo refinamiento ha sido una revelación para mi , y el Cristianismo  era la religión pujante, que amenazaba las religión clásica. Una de las polémicas más famosas fue entre el pagano Celso y el cristiano Orígenes. (p. 158); sobre ella nos cuenta Dodds:

     "Celso encuentra trivial la ética cristiana, pues "no contiene doctrina alguna que impresione o sea nueva"; el consejo de poner la otra mejilla es muy viejo, y lo expresó mucho mejor Platón. Orígenes por su parte no lo niega; la diferencia está, afirma, en que los predicadores cristianos “cocinan para la multitud”, mientras que Platón sazona el mismo plato para agradar a los nobles. Admira a Platón seguramente tanto como Celso, pero a Platón solo lo leen los ilustrados. De hecho, parece sugerir en ocasiones que el cristianismo es un platonismo para todos".

     Yo siempre había pensado que lo de la otra mejilla era la gran aportación del cristianismo a la Ética humana (Véase la página "El corazón del conflicto")… y me ha sorprendido mucho esto que cuenta Dodds, que además  dice que ya entonces era un precepto muy viejo. El libro entero es una pasada; no tiene desperdicio.

Por mi parte me he quedado intrigado con la "antigüedad" del famoso precepto.

¿Alguien sabe donde dice Platón lo de “poner la otra mejilla”


ADDENDA:
   Aventurillas cibernéticas: Me he metido en un foro de filosofía, y aparte de ser muy interesante en si mismo, he sacado en claro algunas cosillas: Parece que el precepto había sido dicho muchas veces. Un "tertuliano" me dice que en Gorgias se dice varias veces en boca de Sócrates; no lo he comprobado. Sí lo he hecho en Critón, que por cierto me ha sorprendido muchísmo: Un texto sobre el deber y la ley verdaderamente conmovedor (Criton, cuando Socrates está esperando a cumplir su sentiencia, intenta convencerlo de que se fuge; Sócrates se niega en redondo, diciendo que se ha pasado la vida predicando el cumplimiento de la ley, y no se lo va a saltar ahora porque su precepto no le guste. Que el precepto sea un error humano es secundario.) Allí lo que dice es que hay que contestar al mal con el bien. Si teneis curiosidad el foro es:
http://www.sofosagora.net/filosofia-general/platon-otra-mejilla-t2228-20.html


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Catalunya España 2

Estamos entrando en escalada, y me temo, por la parte que nos toca, que nosotros la estamos cagando. No sé si  dedicarnos a decirles a los catalanes que NO PUEDEN independizarse, que eso es una quimera, que no les van a dejar entrar en Europa,,, etc, es la mejor manera de apaciguar esta hoguera. Desde luego, si yo fuera catalán reaccionaría diciendo "¿que nó?  pueas ahora por mis cojones...!!!"

     Pero a lo mejor soy muy ingenuo.

     A mi la postura que me molaría es: "¿quereis iros... pues cuando querais; ahí está la puerta".  Pocos son los comentaristas que van por esa dirección, aunque me ha sorprendido  oir a uno de ellos que por ahí hay una encuesta por la que más de la mitad de los españoles estarían de acuerdo en que se indepencizasen los catalanes. Una especie de "¡que se vayan de una vez y nos dejen en paz!"

   Lo que pasa es que, claro, no es tan fácil. Lo contundente; que economica y políticamente perderíamos todos.

     Pero psicologicamente me parece una reacción interesante: no tener miedo a la separación.

      Por lo que respecta a ellos, siempre están con la cantinela de que en España solo encuentran burlas e insultos. Algo hay de cierto ( a mi no me parece que sea masivo)... pero ¿en que términos se habla ahí de España.

     Hay una bromita a la que no me resisto: los catalanes, si se separan, tendrán una pérdida adicional; la de no tener a quién echarle las culpas. Que no es poco; recordad el "modelo de la rata pringada"

sábado, 15 de septiembre de 2012

catalunya españa 1


        Lo difícil es no ceder a la escalada emocional. A la escalada negativa, consistente en la acumulación de reproches, progresivamente más dolorosos. ¿No hay nadie, en ambos bandos, sí, bandos, que se dedique a señalar los aspectos amorosos de esta relación?

     Ante todo un poco de psicología, imprescindible. La identidad, por sorprendente que parezca, ni es algo unitario, ni es una cuestión de todo o nada. Se puede ser mucho, algo, poco o nada español o catalán. Eso viene de la teoría de la Identidad social, y de la Psicología profunda. Si elevamos el fenómeno a nivel social, pasando a un nivel estadístico, nos resulta una sencilla figura de intersección de conjuntos, con tres zonas: C noE (separatistas); E noC (españolistas) ; C y E (integracionistas).    Lo curioso es que ese esquema no solo es social, sino también individual. Las tres “identidades” estarán en todos los afectados, solo que en diferentes proporciones. Ese es el desgarro que todo este asunto produce. La manifestación externa será en cualquiera de los grupos; pero interiormente todas la identidades estarán, en mayor o menor grado, en todos  (o en casi todos). Lo que no quiere decir que uno pueda optar por uno u otro.

   Los separatistas no quieren ser españoles; o no se sienten españoles. Y por supuesto tienen todo su derecho... y sus motivos. ¡dejémonos de una vez de desligitimarnos mutuamente!. Vaya por delante que Yo soy integracionista; soy español, e ideológicamente mas bien conservador. Me gusta pensar en Cataluña como una parte de España, pero tambien que teneis derecho a la autodeterminación. Por supuesto que creo que teneis derecho a la autodeterminación; solo pido mi derecho a a lo contrario, a considerar a Catalunya como una parte de España. Digamos que estoy en la intersección (C y E).

   Lo que pasa es que no es tán fácil; históricamente la imbricación entre ambas identidades es muy antigua y muy compleja. Y por tanto también económicamente. Por ejemplo, creo que es demagógico ese planteamiento de que Catalunya da más de lo que recibe…  Claro, presupuestariamente seguro que es así. Pero desde una visión económica global ¿estáis seguros de que dais más de lo que recibís?  Pierre Villar relata como, a mediados del siglo pasado, los diputados catalanes, cuando se trataba de defender el mercado, apelaban a la “sagrada unidad de la patria” refiriéndose a Espanya. Lo que abunda en el tradicional reproche de los españolistas de que los catalanes solo están “por la peseta”.

  Un libro muy importante, el de Villar. Tenemos el honor, unos y otros, que una de las obras maestras de la ciencia histórica contemporánea trate sobre este follón que nos traemos<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]-->.

    Yo sé de la perfecta connivencia, e incluso amor,  que hay entre las dos identidades, especialmente en los sectores más intelectuales. Algunas imágenes: mi padre, un andaluz bastante resabiado y cultivado, no paraba de criticar a los catalanes. Después de fallecer le pregunté a mi madre que ´”¿porqué papá se vino a vivir a Barcelona?” Me contestó que él admiraba mucho a los catalanes: su civismo y su sentido de la responsabilidad y del trabajo. Se vino cuando sus hijos mayores alcanzaron la edad de ir a la Universidad. Recuerdo a mi amigo B (le preguntaré si me autoriza a citarlo), catalán sombrío de las fragosas comarcas gerundenses, y muy culto, leyéndome poemas de Machado sobre los campos de castilla.  Otro que tal, este de LLeida, cantándome zarzuelas  que conocía al dedillo porque su padre formaba parte de un grupo que se dedicaba a cantarlas. Y Peret;  y Serrat;  y Carmen Amaya…  ¡Y “Los Manolos” reinterpretando a los Beatles en el 92!

    …Me doy cuenta de que las imágenes tienden a favorecer el amor de ellos, a nosotros..lo cual también es circunstancial, porque el hecho es que yo he vivido 30 y pico años en Barcelona. Por eso he puesto en primer lugar lo de mi padre, porque es significativo de lo que pasa entre muchos españoles, creo que más cuanto más cultivados. Intentaré explicarme.

    Hay que partir de la maltrecha identidad española. El mejor resumen lo he encontrado en Cioran: España no ha ganado una guerra desde los tiempos de Felipe II. Un secular complejo de inferioridad frente a los europeos que fácilmente se disfraza de chulería. Pero es un hecho que tendemos a valorar los productos extranjeros como mejores que los españoles. En ese sentido para muchos españoles Cataluña era lo que nos redimía. Decir que un producto es catalán, es como un intermedio entre el habitual desastre nacional, y la Europa que querríamos ser; es decir se suele decir con la connotación de que es mejor.

   Pero esa maltrecha identidad ¡Ay! hace que con demasiada frecuencia, nos atrincheremos en el desdén y la autosuficiencia.

    Acabo por ahora. Ese es el quid, lo que nadie dice …explícitamente. El único argumento verdaderamente válido para oponernos a vuestra independencia:  el mucho amor que en realidad, os tenemos. Como muchos españoles pienso que en muchos aspectos Cataluña, perdón Catalunya, es lo mejor de España, y si os vais será como si se fuera el mejor de nuestros hermanos; aquél con el que tenemos bronca todos los días, pero el más brillante, el que nos hace las cuentas y la declaración de hacienda, el que sabe como funciona el vídeo, y el que da la cara con los de afuera… Un verdadero desgarro.

    Pero si tenemos que separarnos, pues nos joderemos ¿Qué le vamos a hacer?  

<!--[if !supportFootnotes]-->    (El asunto da para más imágenes, más reflexiones, y para desbrozar más distorsiones. Queden para otra entrada)

<!--[endif]-->
<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> Pierre Villar. Cataluña en la España moderna. El  original es francés. La traducción  catalána es más antigua, en edicions 62.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Patitos en el océano


   Acabo de publicar una página con una reseña  del  estupendo libro de Donovan Hohn sobre los patitos de goma que se desparramaron por el pacífico hace ya 20  años. La página se titula:

"Moby-Duck" de Donovan Hohn

Un  libro sabio y melancólico, muy bien documentado y apasionadamente escrito, en el que, a raíz del incidente, nos hace un reportaje planetario sobre el estado actual de nuestro mundo. Desasosiega bastante, pero sorprende más. Su fondo es ecologista, pero se mantiene distante y a ratos incluso un poco irónico con el ecologismo militante; al menos con sus manifestaciones más folcklóricas. Y nos deja unas cuantas imágenes memorables: Playas remotas en Alaska, donde el montón de desechos alcanza metros de espesor, y en el que escarban curiosos coleccionistas que practican arqueología contemporánea. Islas de desechos de plástico a la deriva en el pacífico. Empresas chinas que se abren camino arrasando el mercado mundial, con sus animosos, y casi cándidos, ejecutivos en los que se funde la milenaria sabiduría china con una disciplinada identidad cultural. Barcos mercantes monstruosos que amontonan miles de contenedores en varios pisos sobre sus enormes cubiertas, y que pasan "en linea recta" a través de las titánicas tormentas oceánicas. Y miles de buques oceanográficos que desentrañan los insondables secretos de los mares, sobre todo sus misteriosas corrientes y remolinos, que remueven parsimoniosamente la ingente masa líquida que envuelve nuestro planeta.

El libro es formidable; totalmente recomendable.
Y mi reseña no está mal.

viernes, 13 de julio de 2012

Sobre la crisis, y van 2

Acabo de escuchar a un tal Juan Ignacio Crespo en una tertulia, y me ha gustado como lo enfocaba el  menda este. Dijo que él ya predijo hace un par de años que la crisis duraría hasta el 2017 (con vaivenes) y que entonces le dijeron "¡qué pesimista!" El tío mantiene su predicción, y ahora le dicen "¡qué optimista!".

Claro, yo tengo el curro asegurado, y me resulta fácil tomar una posición distante. A la gente que está pasándolo verdaderamente mal.... ¡como para andarles con filosofías!.

Pero el tema es ese: tomar distancia, intelectualmente hablando, digo. Yo parto de mi visión de la humanidad en el contexto de la Biosfera (véase la página "El Exoplasma"). Naciones, culturas, tribus, ciudades, coaliciones, imperios, empresas, super-empresas, clubs.... son todos verdaderos organismos tan ontologicamente fundamentados como las cucarachas o las zarigüeyas. La evolución humana, es decir, la historia humana, es  la cronología de como van surgiendo y desapareciendo grupos humanos de diversa índole; Esos organismos, en cuanto no son un proyecto acabado, van sufriendo crisis; y de crisis en crisis es como se van produciendo avances.

La naturaleza y estructura de esas agrupaciones humanas, su dinámica, su manejo o su gestión, es lo que se llama política. Al igual que los dioses, al personalizar la dinámica universal, nos facilitan nuestra relación con la realidad, sobre todo a nivel emocional, los reyes a su vez personalizaron el poder de los grupos cada vez más grandes en los que se va articulando la humanidad... habrá más sobre esto....pero está en la linea de anteriores páginas sobre la monarquía, y sobre la religión.

La economía es la fisiología de estas agrupaciones humanas. Las convulsiones de su constitución, como las de un recién nacido, son las crisis de su crecimiento, y de los tanteos de su Autopoyesis frente a la realidad que ellas mismas van modificando.

La historia de la política, así vista, es la de agrupaciones cada vez mayores. Puro Darwinismo que, aunque no sea la última palabra sobre la evolución orgánica, no vamos a mitificar ni reificar nada,  no cabe duda de que es un factor insoslayable. Y el tamaño es un factor de supervivencia y de competitividad.

Paradigma de esas agrupaciones es el imperio Romano, probablemente el mayor logro político de todos los tiempos, puesto en relación con la tecnología de la época. También tuvo sus crisis. En el 300, mas o menos, mucho antes de que tomaran forma de amenaza militar concreta, hubo en el Imperio Romano una crisis horrorosa  económica y psicológica. Surgieron sectas y movimientos de suicidios y automutiliaciones... un mal royo general que también afectó al incipiente cristianismo, dando lugar a variantes fascinantes pero lúgubres  y peligrosas (el gnosticismo).

Apremiados por la globalización y por el ajedrez geoestratégco, los líderes europeos apresuran una unión política más allá de su verdadero fundamento socio-psico-económico (o sea, que la peña no está tanto por la labor). Es un poco Frankestein; no basta con coser juntos un hígado, unos brazos, un estómago... para que el resultado funcione. El animalico va a pasar unas cuantos "mareos" antes de llegar a poder andar...si es que lo consigue.

Pero es que la geoestrategia parece que dice que en el mundo que  viene va a haber cuatro o cinco superpotencias: los chinos, quizá los hindúes, quizá los brasileños, quizá los rusos... y con bastante probabilidad los americanos. Como los europeos no consigan  unirse, van a ser machacados ...vamos que no van a contar para nada. Pasaremos a ser un apéndice de los americanos, que es con quienes somos antropológicamente más afines.  Como les pasó a los griegos respecto a los romanos.

Hasta que los parámetros se van igualando, los humores se vayan adecuando, los flujos se vayan armonizando... pues más crisis que vendrán. Pero hay que aguantar, si en algo apreciamos nuestra identidad cultural.

Pero si no lo conseguimos, pues tampoco es ninguna tragedia. Al igual que la hélade quedó subsumida en el super-meta-organismo latino... así nosotros tal vez acabemos siendo el 73º estado de la unión. ¿Se imaginan?

Seguiremos sobre el tema

viernes, 6 de julio de 2012

la naturaleza de la crisis

¡Que mas quisiera yo que saber algo sobre la naturaleza de la crisis! ¡`poder decir algo sobre ello!
Pero muchas veces el conocimiento se manifiesta más en negativo, lo que no dices, que en positivo. Creo que  el Tao dice algo en ese sentido.

Me hago la misma terapia que a muchos de mis pacientes,  cuando me dicen: "¡¡no entiendo nada!!". Les digo "¡eso es buena señal!".  El que dice eso es que es dolorosamente consciente de lo que no sabe. De los aspectos de la realidad que ve, y que no comprende. Eso es un gran avance sobre los que solo ven aquello que comprenden. Y sentencio (con dos cojones) "Eso es signo del verdadero sabio. Cuanto más sabe, menos le parece que sabe".  ¿Os acordais de Sócrates?

Lo curioso es que tiene un correlato moral. Los verdaderamente santos lo que tienen es una dolorosa conciencia de sus pecados.

¿Yquien lo tiene todo claro?. Los adolescentes claro: saben quienes son los buenos, quienes son los malos, y lo que hay que hacer...

Y todo esto ¿qué tiene que ver con la crisis?.  Pues que es divertido como los intelectuales adolescentes, entre los que incluyo a muchos de los polítcos profesionales, se machacan mutuamente echándose culpas, frente a un problema que sencillamente nadie comprende en su totalidad.

¡Ay de aquel que, porque ha visto claro un aspecto del universo ya cree que lo entiende todo!. Me gusta la conceptualización de Castaneda (si es que es de él): Han sucumbido al segundo enemigo del conocimiento, "la claridad de ideas".

El hormiguero ha entrado en crisis, y nosotros, las hormiguitas, nos afanamos de un lado para otro intentando entender lo que pasa. ¿Hay alguna hormiga en condiciones de entender la lógica global del hormiguero?. O si lo quieres más contundente ¿hay algún hepatocito que comprenda la función del hígado del que forma parte?.

Nos afanaremos, tantearemos, y antes o después el sistema acabará estabilizándose. Eso seguro porque, eso también es seguro, de peores ha salido.

lunes, 2 de julio de 2012

LA SELECCIÓN Y LOS CATALANES

  Parece mentira cómo nos pueden las identidades colectivas, y lo fácilmente que las damos por sentadas. En el caso de la Identidad Española, sobre la que tengo intención de ocuparme mucho en este blog, resulta interesante las desmesuradas manifestaciones emocionales que la acompañan, tanto si son positivas (a favor), como si son negativas (en contra).

¡Con qué facilidad se dan ambas en las mismas personas!.

   Ahora con el mundial..¡que gozosa manifestación positiva!. Confieso que he seguido los partidos con ansiedad, y el último (al que como muchos de nosotros llegué bastante asustado "Estos cabrones nos van a eliminar") lo viví en una auténtica locura de exaltación colectiva.    Luego las manifestaciones en la calle llegan a parecerme hasta excesivas... si no fuera porque las comprendo perfectamente: el personal tiene pocas ocasiones, últimamente,  de expresar positivamente esta nuestra entrañable y maltrecha identidad española.

   Meintriga cómo viven los catalanes todo esto. Me refiero a los catalanes-catalanes. En las conmemoraciones y celebraciones de todos estos éxitos, he encontrado una significativa ausencia de alusiones al Barça, y a Guardiola. No creo que haya muchas dudas que una buena parte del éxito de esta selección se deba a la aportación de los jugadores barcelonistas; basta con mirar las fechas. Tampoco creo que  haya una animadversión fundamental contra el Barça como tal, ni contra Guardiola, para los que las alabanzas continuas y sinceras son moneda corriente entre todos los verdaderos aficionados al fútbol. Incluídos los madrilistas, entre los que suelen surgir en sus habituales discursos autocríticos ¡tan españoles, por cierto!

¿Entonces?

Me pregunto si ese silenciamiento no es la respuesta a la famosa pitada (véase mi anterior entrada). Los españoles nos comimos ese doloroso episodio (si, doloroso) en general con una discrecion bastante estoica. (Salvo en los medios radicales conservadores, que, como casi todo el mundo, sí casi todo el mundo, no tengo en cuenta). Pero claro, la procesión siguió por dentro... y tiende a manifestarse.

Me intriga comodeben vivir estos conflictos los catalanes de la selección: el gran Xavi, Puyol, y sobre todo Cesc.

Sutilidades psicopatológicas aparte, Yo felicito de todo corazón a esta selección. Me parece maravilloso y formidable que esto haya ocurrido en medio de esta crisis (que por cierto los españoles estamos llevando, en general, con sorprendente y sabia resignación). Felicito a todos sus jugadores, y a su entrenador. Me parece cojonudo que el rey le haya dado un título nobiliario, porque además, Del Bosque, es realmente "un señor".

Y por mi parte, extiendo mi felicitación, en la medida que le toca, también a Guardiola  (aunque a lo mejor a él no le guste mucho)  .

   Y para acabar, una muestra de cómo la cultura popular plasma todo esto en una de las imágenes que estos días han circulado espontáneamente por intenet:





martes, 22 de mayo de 2012

PITADA AL PRÍNCIPE


   Al final vamos a parar de nuevo a la cuestión de la identidad; de la individual y de las colectivas.  Las identidades colectivas, ese es uno de los grandes fenómenos que configuran  nuestra realidad humana. Tengo pendiente extenderme más sobre tan peliagudo tema, aunque podéis encontrar un adelanto en la página “JOB DE JUNG” de este mismo blog.

   Es un tema que nos parece trivial cuando va de las ajenas, incluso ridículo. Pero que nos resulta desconcertantemente doloroso cuando nos las tocan a nosotros. Y es, por tanto, muy fácil hacerse daño mutuamente. Los Catalanes y el resto de los Españoles.

    Uno de mis amigos catalanes me soltó hace poco, como si fuera una ocurrencia graciosa. “Yo es que creo que España no existe”. Debió darse cuenta que a mi no me hacía ninguna gracia, y añadió enseguida: “…ni Cataluña tampoco (jeje) ”.  

 
   Vaya por delante que yo sí creo que Cataluña existe, y que España también. Y que, por supuesto, tienen derecho a la autodeterminación. Y que tampoco tengo ningún inconveniente en que tengan una selección nacional. Ahora bien, por las mismas reclamo mi derecho a considerar a España como “una cosa” que incluye a Cataluña. ¿Qué hay una parte de los catalanes que no se consideran España? Pues vale; tendré que admitir que NO TODA Cataluña forma parte de España, o NO DEL TODO.  Pues vale... ¿y que?

   Ahí pecamos de suspicaces los españoles cuando cualquier manifestación diferenciadora nos la tomamos como una agresión a nuestra identidad.  Cosa que es perfectamente comprensible, pero que entre gente cabal no queda más remedio que aceptar.  Es como si nos sintiésemos ofendidos  porque cierto amigo no quiere afiliarse a nuestro club o nuestro partido; o lo hiciese, pero sin nuestro entusiasmo.  Y en cuanto a la selección, pues lo mismo ¡Como si los del rellano de mi escalera quieren hacerse una selección nacional! ¿Y qué? 


   Ya se que no es tan fácil, porque pueden surgir incompatibilidades, y suspìcacias de todo tipo.^Pero miren a los británicos: ahí los tienes con sus escoceses y galeses haciendo la guerra por su cuenta, y no pasa nada...

   Ahora bien, conociéndonos como nos conocen, que los Catalanes vengan a Madrid predicando una pitada al Príncipe y a la bandera, pues ¿que quieren que les diga? me parece una provocación. Claro, se monta la que se monta, Esperanza se tira al monte (reflejando el sentir de muchos españoles, no lo olviden), y luego salen los del Barça diciendo que "¿Porqué se ponen así? ¡si solo es un juego!."

   Yo os propongo a los catalanes que os imaginéis la situación a la inversa. Suponeros que se va a jugar un trofeo en Barcelona, y que sale “la Espe” sugiriendo a los madrileños que acudan que le hagan una pitada a la Senyera y a Más… ¿Os lo imagináis?. 

   Porque, como ha señalado Carlos Herrera esta misma mañana, la cuestión no es que haya cuatro exaltados que propongan lo que sea, sino que no haya habido nadie, en Barcelona, ni en "El Barcelona", que haya hecho un llamamiento a la sensatez.

    Volveremos sobre el tema    (... las identidades)

jueves, 26 de abril de 2012

¡ PERO MAJESTAD...!

   ... ¿Como os pasan estas cosas? ¡Ay señor, y con lo soliviantada que  está la  peña !

   Dada mi incuestionable condición monárquica (véase "ser monarquico en los tiempos que corren" en este mismo blog), y asumiendo el rol de crítico, mini-lider de opinión, con sus prerrogativas  de libertad de expresión y bla bla bla, os pido me perdoneis que me tome ciertas libertades.

    Puesto que  la verdadera función de un Rey (una "función real") es la de hacerse querer, como ya dejé claro en el  análisis que hago en esa entrada,  a fe que sois un buen rey, porque la peña,en general os quiere . Y dado las vicisitudes que hemos pasado juntos, ¡ah, aquella lejana madrugada de un 24-F en la que os ganasteis los galones que llevabais!, añado que se os quiere bastante, llegando a ser como un personaje entrañable, como ese familiar ecumbrado pero cordial que aparece de vez en cuando y al que todos queremos. Y en ese querer, va incluída un enome tolerancia a todas excentricidades que le acompañan, por decirlo suavemente, todo y contando que la mayor parte sean habladurías: que si mujeriego, que si bebedor, que si pérdida de nervios con macarras extrangeros...
    Es más, posiblemente con ese fuerte vector emocional antisistémico que tenemos los españoles (y que prometo analizar prontamente) todo eso hasta os añade cierto encanto: el de ser un rey un poco gamberrete.  Insisto, yo tengo la impresión que la gente os quiere.

     Por tanto,lo de pedir perdón, que en cualquier otra ceremonia de poder hubiera  sido excesivo,  en el plano emocional en el que planteo esa función real,  pues quizá fuese un medio acierto: dar la cara, hacer lo correcto... como el chico travieso pero noble, que ha hecho la trastada, pero luego lo reconoce...

  Por otro lado han salido voces en pro de la abdicación. Con la boca muy muy pequeña, majestad, permitidme decir que a mi me parece que Don Felipe es un tío muy preparado (¡ buen trabajo como padres!), y que el personal estaría encantado de verlo coronado... Y que  podríais retiraros  lleno de gloria y  buen rollo a hacer lo que os dé la gana sin tener a todo el mundo  mirandoos  con lupa constantemente. Con todo el cariño y todo  el respeto

MADRID - BARÇA


¡Mira tú por donde, ni uno ni otro!

¡Nos las prometíamos tan felices con una super-final super-española, con los dos super-equipos super-mejores del super-mundo…

... y ya veis, ni uno , ni otro.

 Ante todo declaro que soy un culé afincado en Madrid (para que se situe el personal).

Está claro que en el Barça, después de estos prodigiosos tres años ya hay síntomas de agotamiento… ¡¡Uno se cansa hasta de ganar!!  Así que, por mi parte, casi hubo un poco de alivio, o una meta-consolación, cuando perdimos con el Chelsea, porque me temía  que en la final, visto el partidazo que hicieron en el  Camp Nou, nos iban a pasar por encima… y eso si que hubiera picado. Pero visto lo visto… 

Parece que el poderío funciona en cantidades limitadas; dicen algunos comentaristas que ha sido una faena, para los dos, que el derby estuviera tan cerca, porque ambos llegaron muy desgastados.

El Barça, ya digo, ¡que desdibujado!...  además esto del cansancio y del poderío parece que tuviera “conexiones mágicas” con el entorno, social, universal… y que uno gana o pierde cuando tiene que ganar o perder.  ¡¡Incluso Messi fallando un penalti!!  (Leo Missing).  ¡Eso estaba escrito en el libro del profeta! o en términos más laicos,  los equilibrios socio-emocionales, y los campos geo-cósmicos,  ya estaban un poco sobrecargados de tanto Barça. …¡¡Menudos tres años!!

En cuanto al Madrid…Yo pensaba, visto el partidazo que nos hizo (¡vaya golazo el de Ronaldo!), que se iban a comer con patatas al Bayern… pero mira… lo que pasó fue lo contrario, que les pasó factura. 

Una lección de humidad para todos

lunes, 9 de abril de 2012

HEDDA GABLER, de Ibsen.

HEDDA GABLER

Han estado representando en el teatro de La Abadía, de Madrid, una versión en castellano del “Hedda Gabler” de Ibsen. Solo un comentario sobre el personaje. Me llama la atención que las críticas, incluído el comentario del propio director de la obra en el díptico que proporcionan, vayan en una línea de cierta simpatía con la moza en cuestión en términos tipo: “Una mujer atrapada en una red de circunstancias sociales, y que no quiere ser lo que se espera de ella”.

Para ir al grano: a mi me parece que lo que Ibsen retrata es una mujer más mala que la tiña. Pero mala mala. Por si hubiera alguna duda, la obra empieza con un “viaje” que le mete a la tia de su marido, un personaje ingenuo e inofensivo, por la cara, por el puro gusto de chincharla donde le duele. Cuando su marido se lo reprocha dice algo así como: “Es que a veces no me puedo contener”.

No voy a destripar la obra con la relación de “travesuras” del angelito, aunque tienta. Sí se puede intentar un comentario “profesional”, que también tienta. Vaya por delante que se trata de una personalidad muy estereotipada, y que rasgos tan acentuados y “puros” es difícil encontrarlos en la vida real. Pero para eso está el teatro, para plasmar “arquetipos”. ¿Y qué arquetipo representa la buena de Hedda? Pues yo creo que el de la persona manipuladora. La persona capaz de lo que sea con tal de salirse con la suya. Fíjense en la frase que pronuncia antes del desenlace: su motivación final no es la evidencia de de todo el mal que ha desatado, ni la falsedad de la vida a que se ve abocada. Lo que no puede soportar es haber quedado a merced de otra persona; ser "su esclava" (SIC, creo).

Psicológicamente enseguida pensamos en trastornos de personalidad, y el que viene primero a la mente es el de la famosa Sociopatía (antes Psicopatía), o Personalidad Antisocial: seres sin sentimientos que solo viven para su propio interés. Pero eso es demasiado fácil. La Sociopatía se engloba en un conjunto de trastornos alrededor de la también famosa (y cada vez más) Personalidad Límite. Son los trastornos de la Personalidad de tipo B: Narcisistas, Histriónicos, Antisociales y Límites. ¿Qué es lo que tienen en común?

Lo que tienen en común, que es precisamente la verdadera esencia de los “Límites”, es que son personas a las que les puede el momento. Gente que en un momento dado solo piensan en lo que en ese momento quieren hacer, y no piensan, no “sienten” las consecuencias futuras, que es lo que continuamente nos traba al resto del personal. Este tratorno ilustra como ninguna otra cosa las limitaciones de las filosofías del tipo “Fluir”. Nadie fluye como ellos; de hecho es lo único que hacen.

Claro, como todo su poder de procesamiento, su poderío psicológico, se concentra en el aquí y ahora, resultan con frecuencia poderosos y seductores. Los más característicos son los narcisistas, capaces de hacer y decir lo que sea con tal de quedar “por encima” de los demás. Personalidad esta muy frecuente en los cuadros directivos de todo tipo de empresas e instituciones: Es una personalidad socialmente muy útil, sobre todo porque están muy seguros de sí mismos, cosa indispiensable en un buen jefe, y porque se defienden muy bien de la depresión. Se puede entender este trastorno como una adicción al poder.

Los histriónicos, también capaces de lo que sea, con tal de estar “en el medio”. Y los sociópatas, cuya presencia en este grupo es la más precaria, porque implica un déficit de moralidad, pero que sería el que nos afecta con nuestro pesonaje, y tampoco me quiero enrrollar más.

Yo creo que esas críticas se van por lo políticamente correcto, encuadrando a Ibsen como un autor feminista; es famoso el portazo que la “Nora” de “Casa de muñecas” le da a su marido. Pero creo recordar que Nora es una mujer sensible y cabal, de cuyas tribulaciones no se entera un marido tosco y machista. Tengo la impresión de que a Ibsen le sobrevino un impulso compensador, y nos retrató a una mujer que es un verdadero bicho.

No voy a negar ahora que la nuestra es una cultura machista; y que provoca mucho sufrimiento y humillación a muchas mujeres. Y que eso sea una cosa a cambiar. ¡Por supùesto! Pero luego, bajando al detalle, eso no quiere decir que todas las mujeres sean unas santitas indefensas. Esta es una matización que he escuchado muchas veces en boca de mujeres, especialmente entre mis colegas: Hay mujeres de armas tomar, ¡vaya si la hay! Las propias mujeres lo saben mejor que nadie. Y una de ellas, pero que muy de armas tomar, es la que retrata Ibsen en esta obra.

Instintos: ¿existen?

INSTINTOS

Gregory Bateson, uno de los padres del enfoque sistémico, escribió unas especies de ensayos-relatos, en forma de diálogos con su hija, llamados Metálogos. Son sumamente curiosos (y relativamente fáciles de encontrar en internet). Por ejemplo, cuando habla de la entropía sin mencionarla en el titulado "¿Porqué se desordenan las cosas?". En otros se va más por las ramas, como por ejemplo "¿qué es un instinto?", en el que más de que los instintos en sí, habla del uso que hacen los científicos de los conceptos, que es mucho más arbitrario de lo que la gente se cree. Véase:


Hija: Papá, entonces ¿un principio explicativo es lo mismo que una hipótesis?
Padre: Casi, pero no del todo. Verás: una hipótesis trata de explicar algo particular, pero un principio explicativo - como la gravedad o el instinto - no explica nada. Es una especie de acuerdo convencional entre los científicos para no pasar más allá de cierto punto en su intento de explicar las cosas.


Creo que en este caso Bateson se va un poco por las ramas, cosa que le encanta. Habla más de epistemología (que también le encanta) es decir de la relación entre lo que decimos, lo que creemos que sabemos, y la realidad. El título adecuado debería ser "Proposiciones científicas", o "postulados".

En cuanto al Instinto, que es a donde quería llegar, en principio es cualquier conducta que no proviene del aprendizaje. Es decir, que es innata, o que está programada genéticamente. Se supone que casi toda la conducta de los animales es instintiva.

En otros tiempos se daba mucha importancia a lo que es instintivo o no. Parece como si el que una conducta sea instintiva le confiere cierto tipo de justificación o eximente moral... O una especie de "legitimidad ontológica" que la hace digna e incuestionable. Pero la cosa no es tan sencilla: ¿Son instintivos el robo, la mentira o la eyaculación precoz?.

Lo que está claro es que es un debate que los biólogos han abandonado. Apenas se le dedica espacio en los manuales de Biología, y menos aún en los de Etología. Porque además en muchas ocasiones, por no decir que en casi todas, es muy difícil trazar la línea entre lo que es aprendido y lo que es innato.

Por ejemplo, uno de los grandes debates es el que ser refiere a la conducta violenta, o a la agresión. Sobre ese tema se ha escrito uno de los libros más interesantes que he leído, y además muy ameno: "Sobre la Agresión" de Konrad Lorenz. Tiempo habrá de hablar de este formidable ensayo. Pero vale decir que no recuerdo que le dedique ni una página a la cuestión de si la agresión es instintiva o aprendida... Porque para quien se lea el libro, y tenga ojos y un mínimo de lucidez, está claro que no se puede aplicar una categoría tan simple a una conducta tan compleja.

Al final yo también me he ido por las ramas

Volveremos sobre el tema.

jueves, 5 de abril de 2012

SER RELIGIOSO …EN LOS TIEMPOS QUE CORREN


Dos circunstancias invitan a esta reflexión: La Semana Santa y la Crisis; tales son los tiempos que corren. Me auto parodio en la entrada que de momento ha tenido más éxito (con mucho) en este blog: La de “ser monárquico en los tiempos que corren”. Y lo hago porque espero llegar a plasmar una idea que me ha venido a propósito de la crisis, escuchando esta mañana las tertulias de la radio.

Asumo de entrada una postura laica (en la que moran una buena parte de mis yoes), así que descuiden los no creyentes, que no voy a salir con algo del tipo “La crisis se debe a que nos hemos alejado de Dios…”, ni nada por el estilo. Pero sí que al final llegaré a una interpretación “intelectual” de la religión, y que, al igual que hice con la monarquía, es racionalmente defendible, sí, he dicho bien, racionalmente, una postura religiosa ante la vida, incluso en los tiempos que corren. Más aún: especialmente en los tiempos que corren.

¿Especialmente? Pues sí: Son tiempos que crisis económicas. No es la primera ni será la última. Últimamente estoy leyendo cosas sobre los siglos I y II del imperio Romano, y parece que una de las cosas que ocurrieron fue una pavorosa crisis económica. Ante todo quiero evitar las posturas de tipo “buenos y malos” que tanto lastran a los líderes de opinión; yo creo que más los de la izquierda, pero ahí reconozco que, siendo conservador, no soy objetivo del todo. Me remito a mi entrada “Izquierdas y derechas”, donde razono un llamamiento a ambos bandos a una aceptación mutua. Las dos posturas son proyecciones sociales y psicológicas de fuerzas que existen, y deben existir, en todos los sistemas.

Así visto, la globalización y la influencia cada vez mayor de los fenómenos económicos, que lo mismo pueden consistir en periodos de prosperidad generalizada, como en contracciones generales de la actividad vital, es cada vez mayor e inevitable. Curiosamente, a medida que nuestra ciencia y tecnología van alcanzando éxitos cada vez más espectaculares, el mundo por su parte se convierte más y más en una sola cosa global, o si se quiere en un super-sistema cada vez más homogeneizado, cuyas marejadas fisiológicas (eso es la economía) cada vez son de mayor magnitud.

Paradójicamente, por tanto, cuanta más racionalidad (que es una de las banderas de la izquierda) ponemos en nuestra sociedad, mayores son los fenómenos globales que precisamente escapan a nuestra racionalidad. Es el “malestar en la cultura” de Freud. La pretensión de controlar racionalmente la realidad es una batalla maravillosa, una de las cosas que nos hace humanos. Pero en esa batalla los intelectuales cometemos (y ahí me incluyo) con frecuencia un pecado: la sobrevaloración de esa racionalidad. Ese es el Pecado Original de nuestro padre Adán (ver “Job de Jung”). Es curioso con qué facilidad asumimos un potencial poder ilimitado de la inteligencia. Y se toma literalmente la frase de Hegel “Lo Racional es Real, y viceversa”. Hay que decir que esa racionalidad de Hegel (que al parecer parafraseaba a Parménides) no se refiere a la razón humana, sino a la Razón universal, con mayúscula, de la que la humana no es sino un pálido reflejo.

Muchas cosas hay más allá de la capacidad de procesamiento del cerebro humano. Recuerdo un diálogo que me impresionó en la película “Contact” (de Zemeckis, sobre un relato del gran Carl Sagan, con la Foster de protagonista). Ante un viaje a lo más absoluto desconocido, a través de inconcebibles dimensiones de la realidad,  uno de los científicos le ofrece a la protagonista una cápsula de cianuro. Ella muy digna la rechaza diciendo que no se imagina una situación en que la pueda necesitar. Entonces el científico le dice (atentos): “Puedo imaginarme decenas de situaciones en la que esa pastilla puede serte útil; pero las verdaderamente importante son las que no puedo imaginar”.

Esa es la idea: Lo importante de la realidad es lo que no podemos imaginar.

Y resulta que es precisamente esa globalidad imparable la que nos sumerge cada vez más en coyunturas que escapan a la razón humana: “Es la Economia , estúpidos”. Echarnos la culpa unos a otros nos sirve para esquivar la depresión (véase el “modelo de la rata pringada” en “Izquierdas y derechas”), pero no a entender lo que pasa . Hay que asumir los condicionantes a-racionales de nuestra existencia. Es la hora de la imaginación, y de la creatividad; curiosamente por tanto, la de los artistas y los poetas.

Pero también es la hora de asumir la insuficiencia de nuestra pobre razón, de hacer ese acto de humildad para muchos indigerible. Para eso sirve la religión (véase de nuevo la página “Job de Jung”) Sería muy excéntrico (desde una posición laica) pretender que vamos a salir de esta crisis rezando (aunque ¡vete a saber!), es decir, SOLO rezando. Pero de lo que sí estoy seguro es de la virtualidad emocional (y existencial) de la postura religiosa, y de que, la religión, para el que la practica, aparte de ayudar a sobrellevar la angustia, también sirve para que la razón adopte una postura más adecuada, sí, he dicho más adecuada, frente a la realidad, y por lo tanto, atentos again, más eficaz.

Por tanto: sí, se puede ser religioso, incluso en los tiempos que corren. Y además opino que es una postura bastante “sabia”. Y, como la otra vez, la de la monarquía, no puedo menos que, acorde con estas ideas, acabar con una oración, inspirada en la más divina de las oraciones: “Dios mío, si es posible apártanos cuanto antes este cáliz. Pero hágase tu voluntad y no la nuestra”. Amen.

martes, 3 de abril de 2012

La vida como camino (2)

Acabé la entrada anterior con mencionando "Las multitudes que me habitan"; sí, es una alusión al viejo Whitman, al que no mencioné para no perturbar los espíritus de los dos grandes poetas (no me extrañaría que fuesen un poco celosos). El verso, uno de los más famosos de su monumental "Hojas de Hierba", dice más o menos:

¿Me contradigo? Pues me contradigo;
Soy inmenso, contengo multitudes.



Sin duda "la vida como camino" es un tema que va a dar mucho de sí. De Kavafis a Withman, pasando por Frankl (Viktor), Nietzsche y Schopenhauer.

Incluso al mísmisimo Castaneda, el enloquecido místico de mis tiempos de hippy, que con su viaje a Ixtlán le da uno de los matices más divertidos a viejo mito del regreso a casa.

Pero siempre el amor a la vida. Y como muestra, otros versos del curtido sabio americano, el entrañable y admirable Withman:

Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.


Un saludo, y hasta la próxima encrucijada,

Itaca: La vida como camino (1)

Quiero rendir tributo a uno de los más bellos y populares poemas que se han escrito. Uno de los más logrados cantos a la vida, entendida como un camino en el que lo que  importa no es la meta en sí, sino el trayecto que se ha de recorrer.

Como Psicólogo es uno de los consejos que me gusta transmitir, y como aprendiz de filósofo, uno de los que más me gusta considerar. Este Blog, por ejemplo ¿a donde me ha de llevar? ¿qué voy a conseguir?... Cualquierqa se da cuenta de que esa es una consideración mezquina y miope. Lo importante no es lo que voy a conseguir, sino el camino que acabo de emprender.

Antes de seguir no me resisto a hacer mi propia versión (basada en las que se encuentran en Internet, por ejemplo la excelente de Pedro Bárdenas de la Peña)

Al partir hacia Itaca
ruega para
 que sea largo tu camino,
lleno de aventuras y experiencias.
No temas a Lestrigones ni Cíclopes,
ni siquiera al iracundo Poseidón.
Nunca los encontrarás en tu camino
si 
siempre  actúas con nobleza 
y pensamientos elevados,
porque es tu propia alma
la que pone a esos seres ante tí.
No te apresures, ni busques atajos;
que alegre y sorprendido 

llegues a muchos puertos
que antes desconocías;
que veas muchos amaneceres
en playas a las que no volverás 
nunca.
Hazte con bellos tejidos
en los mercados de Fenicia.
Participa en filosóficas discusiones
en bulliciosas ágoras griegas;
aprende saberes ocultos
en ocultos templos babilonios,
o que sacerdotes egipcios te inicien
a la sombra de sus ciclópeas pirámides.
Que Itaca esté siempre en tu alma,
como la meta que impulsa tu camino.
Pero no tengas prisa:
puede que cuando llegues te decepcione
porque la encuentres cutre y miserable.
Mas no debes entristecerte ni enfadarte,
porque nunca te engañó.
En cambio te dio una vida maravillosa
al hacerte emprender ese viaje.
Y tal vez todavía te haga un último regalo:
cuando viejo y sabio, llegues a comprender
lo que, para todos nosotros,
Itaca significa .


Tras esta osadía, por la que pido perdón a la memoria del sublime Kavafis, me vienen a la mente muchas reflexiones, que dejo para otra vez, salvo esta:

Los Lestrigones y Cíclopes que temo, oh noble Kavafis, son precisamente los que habitan en mi alma. Los de afuera... con el tiempo uno aprende a mantenerse a prudente distancia. Pero ¡Ay, los de mi alma! Esos no puedo esquivarlos, porque van conmigo.

Tal vez con pensamientos elevados y nobles sentimientos uno llegue a manejarse en las cloacas de su propia mente ¿quien sabe?. Y quizás puedan ayudarnos el saber de los griegos, los ritos babilonios o las iniciaciones egipcias, en ello estamos.

Pero quieran los dioses, o el Dios supremo, que cuando llegue a Itaca sea sabio, viejo y cansado, y que haya conseguido al menos un poco de armonía con las multitudes que me habitan, la suficiente para dejar este mundo en paz.

sábado, 24 de marzo de 2012

AVERÍA

Tras varios meses de aventuras blogueras, y de comprobar que hay un pequeño grupo de lectores que sigue mis ocurrencias, creo que puedo dirigirme a ellos (vosotros) con una cierta familiaridad. Ya lo sé: mal comienzo para una entrada; tranquilos no voy a abusar de esa confianza. Pero llevo unas cuantas horas hecho polvo por un percance que sufrí ayer, y me apetece lloriquear en el hombro colectivo de ese anónimo grupo de amigos. Aparte de eso, la historia tiene cierta gracia y bastante moraleja.

Ayer dia 23/03/2012, sobre las 22.30, llamé a un SERVICIO DE REPARACIONES URGENTES por un apagón que se produjo en mi escalera (soy el presidente de la comunidad). El operario tardó unos 20 minutos en llegar. Lo llevamos el conserje y yo a los lóbregos sótanos donde están los contadores, caldera de calefacción y otros órganos del edificio. Con seria eficacia el nota abrió el cuadro de diferenciales y detectó enseguida la avería: un cable suelto, que él mismo comprobó al ajustarlo y ver que volvía la luz. Sin embargo cambió la pieza entera (un diferencial con temporizador) porque decía que estaba en mal estado. Se iba a llevar la vieja pero ahí sí le dije que la dejara. Había estado como mucho media hora. Le digo que si le puedo pagar con talón y me dice que no, pero sí con tarjeta. Con gran tranquilidad se pone a rellenar una compleja factura (tamaño DIN A4), que me pasa. Yo estoy sin gafas, y un poco nervioso porque me temía lo peor lo peor: que la broma costase 200 o 300 €. Le pido al conserje que lo lea ¡¡y me dice que la factura es de 617 €!! Son de esas cosas que te las tienen que repetir, porque crees que o has oído mal, o han leído mal.

Creo que a partir de ahí entré en estado de shock, porque es inexplicable mi pasividad en los momentos siguientes. Me suele ocurrir que frente a los disgustos gordos e inesperados paso por un periodo de bloqueo casi total. Ya había cometido el error de no pedir presupuesto en el momento de contratar el servicio, y luego al mismo operario. Cometo el segundo error de pagar (con tarjeta; a las 23.20). Y a continuación remato la faena con una tercera y me temo que definitiva cagada firmando la factura que me tiende el menda, diciéndome “firme aquí”; firmé. Lo mismo podía haber firmado una autorización para que me desollaran vivo. Estaba sin gafas y firmé donde me señaló sin leer. Resultó que era un conspicuo recuadro tal que:

CONFORME … El Cliente …
PRESUPUESTO RECIBIDO ANTES DE
LA REALIZACIÓN DE LOS TRABAJOS.

¡Para cagarse! ¿Sabéis esos momentos en que a uno se lo llevan un batallón demonios para pasearlo por todos los foros cósmicos del ridículo y de la autocompasión? (Sensación inigualable reservada a los depresivos)

Una hora después reaccioné y llamé a la empresa; les largué un discurso lleno de desolada decisión, en el que sonaron palabras como “reclamación” “oficina de consumo” e incluso “demanda”. La operaria me atendió con amable profesionalidad (ya debe estar muy hecha a esas situaciones): me escuchó y me toreó no cerrando totalmente la puerta a una rectificación "A veces se producen errores...” (¡que me lo digan a mi!) “ tomo nota ... examinaremos su caso ... el lunes nos ponemos en contacto con Vd".

Me temo que tras tan brillante actuación tenga pocas posibilidades de llevar a cabo una reclamación efectiva. De momento he contado la historia en la O.C.U. ¡mira por donde va a resultar de utilidad ser socio!. Por otra parte a lo mejor es verdad que se cobran esas tarifas; es lo que me dijo el operario: "y nosotros somos de los más baratos". Ese es un primer asesoramiento que algún alma caritativa puede darme: ¿Son normales esas tarifas en los servicios de emergencia?. De no ser así no sé si hay opciones operativas de conseguir una rectificación. Puedo agarrarme a que firmé sin saber lo que firmaba, que es verdad, y a que no es verdad que me dieran un presupuesto previo (¡ojalá!). Eso y una curiosa irregularidad: en la factura puso la fecha del día siguiente: el 24. Pero claro… ¡si no hubiera firmado el maldito recuadro!

Y otra cosa: me quedé la pieza vieja, que son 140€ de la factura.

P.D. Encuentro una página web, de la O.C.U. precisamente, en la que avisan de en efecto en las reparaciones urgentes se pasan un montón, y que se lleve mucho cuidado. La página es:

http://www.ocu.org/prestaciones-de-servicios/reparaciones-urgentes-precios-abusivos-s480404.htm

He aquí algunos de los consejos que dan:

• Apuntarse en el móvil los teléfonos de cerrajeros, fontaneros y electricistas de la zona, de este modo no se tendrá que pagar gastos de desplazamiento.
• Llamar siempre a más de un profesional. Las tarifas son libres y pueden variar mucho de uno a otro. Se pueden obtener ahorros superiores al 30%.
• Solicitar presupuesto previo y, en su defecto, exigir los costes de mano de obra y de desplazamiento; así como lo que le cobrarán en caso de rechazar el presupuesto.
• Cuando el técnico llegue a casa, pedir que confirme las tarifas. Es obligatorio tenerlas por escrito.
• Si han realizado la reparación sin presupuesto y es abusivo, no firmar el presupuesto y exigir una copia de la factura antes de pagar.

martes, 6 de marzo de 2012

HOMENAJE AL DR. FRANK PITTMAN III

   Yo aconsejaría a  los escritores nobeles o faltos de inspiración que, si quieren una fuente de historias trepidantes, contadas con la mayor concisión, acudan a los textos de psicoterapia en general, y muy en particular los de Terapia Familiar Sistémica. Los relatos  con los que los Terapeutas Familiares nos ilustran de su experiencia son un descarnado retrato de la humanidad, en sus más íntimas miserias y en sus más estimulantes grandezas. Sin duda, un sorprendente panóptico de las insólitas circunstancias  a las que la gente hace frente en su vida. Y en ese sentido creo que uno de los mejores textos que se han escrito es el del Dr. Frank Pittman III: “Momentos decisivos”. (“Turning Points”), a quien quiero rendir homenaje en esta entrada.

    Estoy convencido, y no solo yo, de que se trata de uno de los mejores libros de terapia familiar que se han escrito.  Y quizá uno de los mejores libros, simplemente. Su humanidad y su fabuloso sentido del humor, lleno al mismo tiempo de ironía y ternura, hacen de su libro mi texto favorito, que no me canso de recomendar a mis alumnos y colaboradores.

   Sorprende de este libro, en medio de la gran cantidad de autores que alardean sin pudor  de  la finura de sus diagnósticos y de la habilidad de sus intervenciones terapéuticas, la humildad y el sentido del humor con la que nos retrata una y otra vez el desconcierto de un psicólogo de fuste que contempla con estupor la inagotable creatividad con  la que  la personas de este mundo se enfrentan a la vida. Es decir, es de los pocos que habla sistemáticamente de su errores y fracasos.... aunque eso sí, también de como, a pesar de ellos, la terapia sale adelante.

   Y no es que renuncie a sus méritos, que nos indica suavemente, aunque como ocurrencias halladas por casualidad. Espero que me perdonen si, como muestra, incluyo una versión de la carta con la que acaba su libro, y que ilustra de forma maravillosa el tesoro de historias insólitas y concisas al que me refería al principio. Esta es sin duda una de las mejores que he leído, una auténtica obra maestra del relato corto. Y también de la psicoterapia; el sueño dorado de cualquier psicólogo: la intervención exitosa en una sola sesión (se trata de la carta que le envió años después una paciente a la que había visto una sola vez):


Estimado Dr. Pittman,

  No creo que me recuerde porque solo nos vimos una vez, y me la pasé todo el rato en el suelo con la cara tapada. Mis padres eran aquella pareja que se tiraban panecillos, y luego se peleaban por ver quien los recogía.  Yo llevaba semanas sin abrir la boca, pero casi doy un salto de alegría cuando usted les dijo que dejaran que mi hermano se las apañara él solo al haber sido detenido tras su enésimo altercado. Mi madre se cabreó un montón. Y también se cabreó mi padre cuando Vd. le dijo que tenía que romper con su amante… o que la trajera en la próxima sesión.

   De vuelta a casa la bronca entre ellos fue fenomenal. Papá se fue de casa, y luego me fui yo.  El caso es que él después ha roto con su amiga, y quiere volver, pero mi madre ha encontrado trabajo y no quiere saber nada. Mi hermano salió de la cárcel y ahora tiene trabajo y novia. Yo vivo con mi pareja, y ya no oigo voces.

  Quería decirle que Vd. no nos ayudó nada, pero fue una persona honesta. 

Le deseo lo mejor.

viernes, 2 de marzo de 2012

Niños malcriados

(Nuevas tertulias en la taberna:)


LOS NIÑOS  MALCRIADOS



    Aquella tarde fui al "Bauprés" a tomar una caña. Pegados a  la barra, a la derecha, estaban unos cuantos de los de siempre en improvisada tertulia. Comentaban una noticia que había salido por la mañana sobre una denuncia de unos padres por agresiones de su hijo adolescente. Me incorporé al grupo. Alfredo, que trabajaba en los servicios sociales de al lado, estaba contando un caso de ese tipo. Se trataba de un  chico que cogía unas rabietas de espanto cuando su padre, que estaba separado y lo veía cuando le tocaba, se atrevía a negarle algo de lo que le pedía, o le llevaba la contraria en cualquier cosa. Las broncas eran formidables, y a lo largo de los años se habían ido haciendo más y más violentas, llegando a dirigirle los peores insultos. El padre, sobrepasado por todas partes, capeaba los temporales como podía sabiendo, por intuición y por lo que decía todo el mundo, que no debía ceder, cosa que a su pesar, acababa haciendo casi siempre.

   Encantado de poder hacer uso de su cultura clásica, Jose Luís dijo una frase de Séneca  que  venía a decir  que cuando un niño coge una rabieta, primero hay que esperar a que se le pase, y solo entonces mirar a ver lo que le pasa. 

   Terció Enrique, mientras removía su infusión: "no es único, ni el peor de los casos... "  Pero lo que decía quedó sumido en el charloteo que se desencadenó, cuando varios empezaron a contar otros casos o a hacer otras consideraciones. Muchas frases empezaban de la guisa "Es que los chavales de ahora..."

   Entonces Jose Carlos,
el antropólogo, dio como siempre su nota transversal que dejaba a todo el personal colgado. Dijo:

   -- La cuestión es lo que sucederá cuando este chaval se haga mayor... -- se produjo un silencio; se anunciaba algo interesante. Siguió: -- Saldrá adelante porque el desastre no es total; del amor de sus padres ha obtenido la capacidad de decir "¡si!", así que acabará sus estudios, encontrará trabajo... ect. Pero de ese descontrol familiar  sale con una enorme  incapacidad para  decir "no"  ...  ¡Esa es la famosa falta de límites!... -- Hizo una pausa, e insistió como un profesor que se dirige a sus alumnos -- ¿qué pasará cuando este chico se case, forme una familia, etc...?

   Hicimos algunas tentativas, entre sorbo y sorbo de cerveza, más que nada para darle cuartelillo, boliya, que dicen los porteños. "Que tendrá un montón de problemas..."  "adicciones por un tubo..."  "...infidelidades.."  Carlos decía "si...si..." sonriendo...

    Entonces Carlos, que lo conocía de la hostia, dijo con una sonrisa  triunfante desde detrás de la barra:

-- El problema es que será incapaz de controlar a su propio hijo.

--¡Exacto! -- dijo Jose Carlos maliciosamente, achicando mucho los ojos. -- ¡Ese es el tema!. Nos gusta a todos apuntarnos al gran pacto demagógico con el que todos los viejos puteamos a los jóvenes: que ahora la peña es peor: más vagos, más maleducados... y nadie se da cuenta de que estamos siendo tan hipócritas, o más, como fueron nuestros propios viejos,  a  los que tanto machacamos en nuestra adolescencia. ... ¡¡ Y resulta que   lo que pasa ahora es que ya vamos por la segunda o tercera generación de niños maleducados...!! 

   En nuestras mentes se perfiló la idea como un rayo: Nosotros también fuimos unos niños malcriados. Se produce uno de esos silencios que siguen a las revelaciones de Carlos, con la virtud de dejarnos al tiempo jodidos y perplejos. Se alzó de nuevo, más quedo, el charloteo, con alguna expresión de protesta... aunque de entrada nadie le llevaba la contraria.

--  Bueno vale,-- le preguntó Alfredo,-- ¿y que hacemos cuando nos han malcriado, y queremos corregir el tema con nuestro hijos ?

 Jose Carlos rebozó el bigote con la espuma de su cerveza, sonrió levemente mientras echaba una mirada de complicidad a Carlos, ahora discípulo  aventajado, y dijo en tono de cínica resignación:

--  Hacemos lo que podemos -- y añadió una de sus frases favoritas -- ...ir de culo y contra el viento.

sábado, 4 de febrero de 2012

Socialistas: estategia metasistémica

   Al final va y gana Rubalcaba. Personalmente me parece un líder más sólido que Chacón, pero siendo suculento hincar el diente en uno u otra candidatos, lo que  me interesa es otro nivel del asunto. La cuestión es la siguiente: ¿UN partido como el socialista no tiene nada mejor que ofrecer?  El uno, ciertamente un político de mucha raza, pero más quemado que las fallas de mi pueblo; y la otra, ¿que quieren que les diga? un poquito flojita para tamaña empresa...  ¿No había nadie más en el partido socialista para hacer un papel más lucido?...

    Por supuesto que si. Un partido del tamaño, la historia, la solera y sobre todo la "demografía" del socialista seguro que cuenta con una cantera de talentos tan sólida como la del Barça... ¿Entonces?. Pues yo creo que la clave la dijo Carmen Chacón en uno de sus discursos: "No voy a liderar un travesía del desierto"... ¡Que curiosa ocurrencia, no?   Porque por supuesto que, corta o larga, lo que ahora tiene por delante el PSOE es una travesía del desierto... Y , a no ser que surja un Moisés que conduzca a la grey a la tierra prometida a golpe de milagro, el papel del que le toque de líder de turno va a ser un tanto sufrido.

   El metaorganismo tiene que lamerse las heridas. Pararse, pensar, asimilar lo ocurrido, sacar consecuencias... "¡resetear!".  Todo eso lleva un tiempo. Y mientras tanto alquien tiene que dar la cara. Pero mejor guardar los talentos para tiempos mejores, y sacar valores amortizables o amortizados para este tránsito: o un líder ya a punto de jubilación, que ya no tiene nada que perder, o una canterana, que puede quemarse , y en todo caso  bregarse, mientras la peña recompone filas.

   Es un ejemplo de actuación de inconsciente colectivo. Seguro que no hay un comité que se ponga a decidir, bueno ahora presentamos a dos "pringados" en espera de tiempos mejores... (aunque de los sociatas uno podría creerse cualquier cosa!). Esas cosas "están en el aire", y se materializan en el grupo con la misma espontaneidad con la que el que está en mejor posición corre a cubrir el hueco, lo mismo si se trata de una cacería, una batalla o un partido de fútbol.

   Podemos llamarlo “Estrategia metasistémica”, o en términos de Jung:   Inconsciente Colectivo.