martes, 12 de septiembre de 2017

El párrafo de Harari

        Este Harari es un historiador Israelí que ha escrito un par de libros sobre la historia de la humanidad desenfadados, desmitificadores en cuanto a los cacareados catastrofismos, y de los que ha vendido cientos de miles de ejemplares. Siempre mola que un intelectual se haga millonario. El primero "SAPIENS" viene a ser otro relato sobre lo que se sabe de la prehistoria de la humanidad, pero muy bien narrado, destacando aspectos relevantes, y con un sentido del humor desenfadado aunque un punto resabiado. Por ejemplo, que el principal estímulo en la aparición del lenguaje fue el chismorreo (ojo, estamos hablando de quién hace qué, con quienes; o sea de las identidades sociales). Y otro; la llegada del homo Sapiens supone la desaparición de todos los animales de más de 50 kilos. Libros muy recomendables de los volveremos a hablar.

     Pero ahora quiero trasladar un párrafo que considero de los más sorprendentes que he leído en los últimos años. Está al principio de su segundo libro "DEUS". He visto gente muy perturbada por esta sencilla constatación, que luego documenta con datos concretos a lo largo de unas cuantas páginas. No me enrollo más; juzgad vosotros mismos:

(Está hablando de las tres grandes calamidades que han azotado a la humanidad a lo largo de la historia: El hambre, la guerra (la violencia), y la enfermedad (las epidemias)...)

Por primera vez en la historia, hoy en día mueren más personas por comer demasiado que por comer demasiado poco, más por vejez que por una enfermedad infecciosa, y más por suicidio que por asesinato a mano de la suma de soldados, terroristas y criminales. A principios del siglo XXI, el humano medio tiene más probabilidades de morir de un atracón en un McDonald’s que a consecuencia de una sequía, el ébola o un ataque de al-Qaeda.

  

miércoles, 1 de febrero de 2017

Trump y el populismo

    Parece que me la tendré que comer envainada. Yo fui de los que dije, hace apenas  dos o tres entradas, que ya veríamos la diferencia entre los dichos y los hechos. Pues bien: parece que los hechos están siendo; así que rectifico. Así y todo conservo unos cuantos puntos para la esperanza. Donald empieza fuerte. Sabe que va a tener un montón de contestación y de presiones, y empieza dando un puñetazo en la mesa. Pero ya veremos.

    Por ejemplo, lo del muro. Una sorpresa es que ya hay mil kilómetros construidos ¿tantos?. Y una reflexión es la de la muralla china: no sirve de nada si no está constantemente vigilada. Y otra: me temo que algunas mafias estén frotándose las manos. Dentro de no mucho, si no ya, ese muro estará trufado de túneles que encarecerán el paso ilegal de la frontera; túneles cortos de pocos kilómetros, como los que aparecieron en la frontera de Israel. En cualquier caso, llevando el optimismo hasta la frontera (sin muro) del cinismo, será más trabajo para más gente.

     En la misma linea, están las perturbaciones económicas que estas decisiones, como el travel ban, y  tal, generen a la propia economía de los USA. Seguro el amigo Donald sí será sensible a esa argumentación. O sea... que ya veremos.

     Pero luego está lo que para mi es el fondo de la cuestión: lo de la ola de populismo que "azota" el mundo. Ya lo he dicho en otras entradas: Es la rebeldía del pueblo llano frente a las élites intelectuales. En España tuvimos amagos en ese sentido con ilustres empresarios  (Gil, Ruiz Mateos), a los que no les faltó cierto éxito. Por suerte tampoco eran demasiado presentables. Pero esperen que surja un líder de esa onda, con la cabeza bien amueblada, y ya veremos si no hubiéramos tenido que poner nuestras barbas a remojar. Puede que sea el caso de la señora Le Penn, ¡aquí al lado, colegas! ¡En la cultsísima y super-progresista Francia! ¿Como era lo de las barbas? Y es que hay un punto que las izquierdas no acaban de entender: ellos, la gente "con estudios", son la aristocracia de nuestro tiempo. En ese sentido es bien curioso, y debería hacer reflexionar a los viejos marxistas, que esa bandera la levanten multimillonarios. ¿Lucha de clases? ..¿O de identidades de rol, como ya entonces decía Weber?

   

 

sábado, 24 de diciembre de 2016

Aznar, poli bueno, poli malo


     Parece que Aznar la ha liado de nuevo dando caña a la actual directiva del Partido Popular. Ahora además dice que se renuncia a la presidencia de honor, o de lo que sea, y que no va a asisitir al próximo congreso del partido.

     El caso es que yo, como otros muchos, creo que la salida (de tono y casi literal) de Aznar beneficia al PP. Es bastante de cajón; les permitirá presentarse como como un partido conservador moderado, frente al lider de  la derechona, amiguete de Bush, e icono de la foto de las Azores. Ya lo han dicho varios comentaristas: la vieja estrategia del poli bueno y el poli malo. Pero ¿Con eso quiero decir que Aznar ha dado ese paso conscientemente, con esa intención? Por supuesto que no. Pero tengo que admitir que no tengo claro qué es lo que quiero decir.

     Que el sentido de la conducta de una persona no sea del todo claro para esa misma persona es casi un acto de fe. Es la seña de identidad de las llamadas Psicologías Dinámicas. Este es un buen ejemplo. Estoy seguro de la interpretación esbozada sobre la conducta de Aznar. ¿Quiere esto decir que me lo imagino esbozando una sutil jugada a varias bandas, para favorecer al partido dejándose llevar por sus más siniestros enfados y pasiones?

    No. La cuestión, una vez más, es que  este tipo de decisiones se toman inconscientemente; lo que quiere decir que  es como si actuase una especie de mente transpersonal, capaz incluso de operativizar nuestras más miserables pasiones a mayor gloria del grupo. Las nuestras o la de líderes encumbrados.¿Y esa mente transpersonal es una especie de espíritu que flota sobre todos nosotros?. No. Es una identidad, una de tantas, que operan desde nuestra propia mente, pero sin pasar por nuestra consciencia.

     Ese es el punto al que llego una y otra vez en este blog. Nos enamoramos de nuestra conciencia, y la identificamos con nuestra identidad; no concebimos que haya nada más allá. Pero lo hay, más allá o más acá.

¡Los caminos del Señor....!

jueves, 1 de diciembre de 2016

Fidel, la derecha... y el Rey!


      ¿Porqué enviaron al Rey Juan Carlos en representación a los funerales de Fidel Castro?  Yo tengo la respuesta: ¡lo enviaron castigado!

      Castigado por la salida de tono, ¡tan celebrada por algunos! con Hugo Chávez; el famoso ¿porqué no te callas? A ver si se consigue congraciar a la Monarquía española con los grupos sudamericanos más reticentes, o más ofendidos por aquella insólita metida de pata.

     En cualquier caso es bastante curioso la debilidad de muchos sectores conservadores, incluso MUY conservadores, con la singular figura del líder cubano. Una buena relación que se materializaba en Fraga, ¡factotum principal de la vieja derecha española!, que se paseó encantado por Galicia con Fidel; o en que incluso en los años más duros del bloqueo USA, Iberia mantuvo sus vuelos a la Habana.

    No es difícil, incluso para un psicólogo mediocre, entender el porqué. Es una muestra más, en este caso y para mí especialmente regocijante, de como las cuestiones del temperamento y las emociones son más importantes que las de la razón y de las ideas. Por mucho que sean "de los nuestros", ¿quien no les tenía su punto de manía a los todopoderosos americanos?. Y más nosotros en este caso. Y encima con un revolucionario descendiente de gallegos!! ¡Vamos, vamos...!

     Pero el signo más espectacular de esa chocante simpatía, lo he sabido con ocasión de los funerales del viejo dictador, y es que esa debilidad alcanzaba al mismísmo Franco, que mantuvo la embajada en La Habana...  ¡y que era correspondida por Fide!. Para fliparla, como se dice ahora... ¡¡Que nó ?! pues para muestra un botón que no me resisto a poner en negritas:

    ¡¡ Cuando murió Franco, Fidel decretó tres días de luto oficial en Cuba !!

 

sábado, 26 de noviembre de 2016

Rita Barberá...

   A pesar de los detractores que tiene Enric Juliana, por chaquetear sobre el tema del referéndum, sigue pareciéndome una de las fuentes de opinión más interesantes del momento político actual. Por ejemplo, de su última locución grabada, titulada "Expiación", en la Vanguardia del 26/11/2016, sobre la muerte de Rita Barberá, extraigo dos observaciones:

     La primera es para recordar el proceso de "Manos limpias" contra la corrupción en política,  que se vivió en Italia entre 1992 y 1994. Un vendaval, nos cuenta, que se llevó por delante la clase política italiana, y que provocó, aparte del ingreso de mucha gente en la cárcel, un total de 31 suicidios. A mi me parece una especie de advertencia de que lo de Rita Barberá puede ser el primer episodio, es un decir, de un proceso que puede ir a mucho más. El que tenga oídos...

    Cierto que dice que aquel proceso fue más intenso, telúrico y dramático, que lo que está ocurriendo en España ahora. ¿Quizá por desgracia?

    Y la segunda, al final de su discurso, cuando señala que "hemos de convenir también que ha habido en España esta semana un exceso de hipocresía" (SIC)

    ¿A que se estará refiriendo?

   

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Soraya y Junqueras

    La pequeña y exquisita élite que sigue este Blog ya conoce de mi debilidad por nuestra pequeña-gran vicepresidenta Doña Soraya Sáenz de Santamaría. Soy un declarado "Sorayo" emocional: refinado grupo de aficionados a la política a los que ha complacido que le hayan encargado a ella, fontanera número uno del reino, el espinoso "affaire Catalonia". Lo que ha sido todavía más sorprendente, y más complaciente, han sido las buenas maneras con las que al parecer se están produciendo los contactos, al menos estos primeros, con uno de los principales factótums, si no el principal, del pandemonium catalán: Don Oriol Junqueras. Me pirran las formas, y es lo que me pirra en este asunto. Mirad la escena que nos cuenta Jordi Juan en la Vanguardia del pasado lunes, 21 de Noviembre:

Oriol Junqueras estaba ya con el micro puesto en la solapa a punto de entrar en directo frente a Josep Cuní en 8TV cuando en su móvil apareció un nombre: “Soraya”. La vicepresidenta contestaba al líder de ERC que le había enviado un SMS de felicitación por su confirmación como vicepresidenta del Gobierno. A pesar de la situación, con el silencio del plató y la necesidad de entrar ya en prime time, Junqueras no dudó en contestar y hablar dos minutos con la vice. Anteriormente ya lo había hecho con los ministros Guindos y Montoro, a los que felicitó por su continuidad en el cargo. Junqueras no esperaba que la vicepresidenta le llamase y pensaba que devolvería su mensaje de felicitación con otro similar agradeciéndole el gesto. Pero no. Sáenz de Santamaría le quiso llamar. Quedaron en verse y se saludaron de forma muy cordial.

Lo de "Soraya" así, a secas, en el móvil de Junqueras, y el que este haga esperar dos minutos al gran Cuní para contestarle, es una de esas imágenes para el análisis y el recuerdo, rematado con ese "quedaron en verse", de inapreciable valor realcional.  Del resto del artículo vale la pena la comparación entre las cuitas y el estilo de Puigdemont, y los de Junqueras.

    Siempre es grato que las noticias de vez en cuando confirmen las suposiciones, o las intuiciones, siempre inciertas, y con frecuencia erróneas que nos hacemos sobre la actualidad. Por ejemplo en este caso, la de que en la política real hay bastante más maniobra, y más fina (en el doble sentido de la palabra), que las vocingleras proclamas de  titulares y tertulianos.

     Hecho de menos a Juliana

lunes, 14 de noviembre de 2016

El populismo, dos

    Definen el populismo  como una ideología manipuladora que ofrece soluciones sencillas a problemas complejos. No está mal. Pero demasiado vago ¿Soluciones sencillas?.

    Para mi Populismo es aquella ideología que ofrece un mundo de buenos y malos. Una idelogía para adolescentes, o quienes están en tal nivel emocional, a los que legitiman su rabia y su frustración señalándoles a quienes pueden culpar. A quienes deben odiar.

    Ciertamente es una simplificación de la realidad. Pero una simplificación muy peculiar.

     Dos ejemplos muy conocidos: para los nazis, recogiendo una larga tradición (que nos incluye a los españoles, por cierto), los malos eran los judíos. Para los marxistas los empresarios, a los que denomina genéricamente como burguesía.

    ¿Porqué? la respuesta estaría en la Psicología Social, y ya la hemos desarrollado en la entrada "El modelo de la rata pringada".

    A buen entendedor...