sábado, 29 de diciembre de 2012

CRISIS, PP y PSOE

    Todo el mundo protestando. 

    Cualquiera diría que el PP está en un momento malísimo, y en el PSOE y en IU, que como buenos partidos de Izquierdas lo que se les da mejor es la protesta frente al poder, sus líderes se apuntan al "descontento general" con el entusiasmo apocalíptico que es de rigor.

    Pero  ¿Seguro que el momento es tan malo para el partido del Gobierno?.  Veamos quienes son los que protestan: Médicos, Jueces,  Abogados,  Pilotos....Me parece que la masa de la población, las clases medias y media-bajas, muy bien pudiera tener un sentimiento de los que están protestando son "los señoritos" que antes vivían muy bien y ahora ven amenazados sus privilegios. Y que ese sentimiento, en forma de  un íntimo regocijo, se viera acompañado de un pensamiento del tipo "Ya era hora de que alguien le metiera mano a todos esos listos"

    Si encima tienen la suerte loca de que la crisis empiece a remitir antes de que acabe la legislatura, puede que al PP le salgan las cosas que ni a pedir de boca (dadas las circustancias, claro), y que tengan la reelección en el bote. Por eso Mariano calla tanto y lo cifra todo en el resultado final. 

   Y así se entiende también que Felipe haya llamado a la "Política de Estado", que muchos hemos interpretado como un llamamiento a hacer política para la población en general, y no para las bases, que siempre lo que quieren es "más caña". Esa tentación siempre estará presente, especialmente en los malos momentos, y es parecido al dilema que se encuentran los psicoterapeutas en el individuo que, en los malos momentos, no hace sino aplicar sus estrategias defensivas de siempre, lo que, si son verdaderamente malos, puede llevarle a hundirle más y más en sus propias neurosis. 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cristianos y Paganos en crisis.

    Vuelvo sobre el libro de Dodds (1) sobre la crisis que en el siglo III asoló al Imperio Romano , afectando lo mismo a Cristianos que a Paganos. Ya le dediqué una entrada (2)  en la que comentaba la sorpresa que me produjo saber que lo de "poner la otra mejilla" no era un precepto original de los cristianos. Ahora quiero comentar otra curiosa historia de aquellos entonces.

     Decía en esa entrada que: "la crisis  se manifestaba en actitudes y sentimientos extraordinariamente depresivos, pesimistas, incluso autolesivos, tanto entre los paganos como entre los cristianos" Una de las ideas que compartían las muchas corrientes gnósticas era la consideración del mundo material, incluído el hombre, como una especie de cagada del universo, respecto a la cual lo mejor que se podía hacer era dejarla extinguir. Muy acorde con ese pesimismo que decíamos.

     ¿No les es familiar?. Parece que en todas las épocas ha habido movimientos que predicaban una sustancial maldad de la humanidad, una maldad difícilmente remediable que acabará llevándola al desastre. Sean mesianismos medievales, o ecologismos contemporáneos, parece que la humanidad siempre ha tenido en el fondo de su alma una especie de culpa de ser algo inadecuado en la superficie del planeta.

   En el caso de los gnósticos eso tomó la forma de una doctrina muy sofisticada y fascinante que veía la Divinidad como una serie de emanaciones sucesivamente más degradadas, a medida que se iban mezclando con el mal. Eran maniqueístas. las últimas emanaciones constituían la misma humanidad, con mucho de mal, y poco de divino. La manera de afrontar esa situación era mediante una especie de  "iluminación" intelectual, que sólo les era dada a unos pocos elegidos (al parecer muy carismáticos).

    Pues bien. estas sectas fueron declaradas heréticas por la Iglesia de Roma. Fueron más o menos erradicadas, y se fueron trasladando hacia oriente, perviviendo de una u otra forma en el imperio Bizantino y en la Europa Oriental. Quinientos años después algunos de esos movimientos, ya evolucionados, enviaron misioneros hacia occidente. Consiguieron cierto éxito en el sur de Francia: es lo que conocemos como  los Cátaros.

    La iglesia, ya entonces el metapoder más importante de la Europa Occidental, con manifestación política y militar explícita, intentó primero convencerlos por las buenas. Como no hubo manera, decretó una cruzada contra ellos, a la que se sumaron con entusiasmo una buena parte de la nobleza francesa, ávida de las recompensas concomitantes. Abundan los horrores en aquella cruzada brutal. Solamente uno de ellos para acabar: el episodio del "Pla dels cremats". Trescientos (en algunos sitios dicen doscientos) cátaros aprisionados en su último bastión, el castillo de Montsegur,  fueron condenados a la hoguera; no hizo falta atarlos ni empujarlos, ellos mismos se arrojaron a ella por su propio pie.

    Muy populares entre los movimientos milenaristas contemporáneos (ahora llamados "new age") no está de más recordar que aquellos austeros y carismáticos cátaros predicaban entre otras cosas la renuncia total a las relaciones sexuales, de cara a la mencionada autoextinción de la humanidad.

    
(1) E.R. DODDS: "Cristianos y Paganos en una época de angustia"
(2) "Crisis, Platón y Cristianismo"  (20/09/12)

lunes, 26 de noviembre de 2012

Catalunya España 10 : ( UF)

    No voy a negar que he vivido el resultado de las elecciones con enorme alivio. Por lo demás la situación que queda es endiablada... ya veremos por donde sale Mas. Parece que el pacto con ERC es lo que tiene más papeletas... pero el entendimiento entre ellos parece bastante complicado.

   En lo que a mí respecta me interesa el tono emocional y los modos. Algún tertuliano he visto hablar del "inmenso ridículo de Mas", e imagino que en los foros más cavernarios se habrán puesto a gusto. En lo que se refiere a Carlos Herrera, en Onda Cero, creo que ha estado bastante comedido. Y si bien al principio de la campaña se manifestaba con abiertas antipatías hacia los separatistas, fue moderando su discurso a medida que nos fuimos acercando a las elecciones (¿un toque de sus asesores?) sorprendiéndome agradablemente cuando se manifestó muy en contra de las revelaciones de corrupción de El Mundo, a pocos días de la consulta. Ahora, en el lunes posterior, también ha estado bastante comedido, señalando que, aparte de un gran fracaso para Mas porque no había tanta agua en la piscina a la que se tiró, lo cierto es que no deja de haber agua, y no deja de doblar los resultados del partido que le sigue.

   Pero en ese foro el que me ha dado que pensar ha sido  Enric Juliana, director de La Vanguardia. Ha reconocido que sintió cierta simpatía por el tema de la consulta, y afirmó que de este resultado le va a costar muchos años reponerse al nacionalismo catalán. Lo ha lamentado porque, ha dicho, era una buena oportunidad para arreglar una serie de cosas en Catalunya y en España.

     ¿A qué se refiere? Bueno, creo interpretar correctamente que Juliana, sin ser separatista, o no mucho, sí es bastante reivindicativo del trato que reciben los catalanes por parte de (el resto de) España. Principalmente por el tema de la financiación, aunque no sólo. El problema de la financiación inadecuada   lo he oído incluso entre tertulianos conservadores (Creo que a Casimiro). Y dentro de la financiación, lo que le preocupa especialmente, porque se lo he escuchado ya otras veces, es el tema del Cupo Vasco. Hace unas semanas  lo expuso con toda la crudeza: "Los Españoles deben saber que en estos momentos todos les estamos pagando de nuestro bolsillo a los vascos un cupo de dinero, cuyo cálculo es uno de los secretos mejor guardados de la política española".

    Y tiene razón. Parece ser que ese cupo se puso (Por cierto, Franco) para compensar a los empresarios vascos por el tema del terrorismo. El terrorismo ya no existe pero ¿quien le quita el cascabel al gato?. Urukullu, claro, se calla como un muerto.


ADDENDA.

El articulo de Juliana esta mañana en La Vanguardia es, en efecto, Rotundo y melancólico,  digno de leerse. Se titula "Gana España", y dice al final:

Y ha ganado porque ese orden, con toda su aspereza y sus impresentables kompromat (*)  para atemorizar al adversario, es objetivamente muy fuerte y la sociedad catalana ha desistido de concentrar en una misma narrativa los deseos de un orden distinto. El catalanismo es hoy una mayoría sentimental con graves dificultades de operatividad política. (. . .)

La política, la política de Estado, no está hecha para los catalanes. Ya se puso de manifiesto en los años treinta, y por aquellas cosas que pasan en la vida -en la que todo tiene que volver a empezar-, lo habíamos olvidado.

Por lo demás, no sé si el propio Juliana no se deja llevar por la melancolía que atribuye a sus compadres. Yo tengo otra explicación de lo que ha pasado, de lo que suele pasar en Cataluña, aparentemente más sencilla, y en todo caso complementaria. Pasa que Cataluña también es (bastante) España, y los catalanes no quieren renunciar así como así a ese espacio existencial. Y sea a nivel político, como intelectual o artístico, una gran parte de sus mejores valores, tras triunfar "en casa", se catapultan inmediatamente al resto de España, con la total naturalidad del que se pasa por la casa de los abuelos.   

El artículo podeis leerlo en :

(*) En cuanto al significado de Kompromat (Información comprometedora) podéis encontrarlo en la Wiki en inglés, y en otro artículo de Juliana:
http://www.caffereggio.es/2012/11/20/kompromat-de-enric-juliana-en-la-vanguardia/


jueves, 22 de noviembre de 2012

LEYENDAS (4) El origen mítico: Mircea Eliade

     ¿Cómo surge una leyenda? Exactamente eso, de forma anecdótica y concreta, es lo que nos cuenta  Mircea Eliade ¿Quién si no?  en uno de sus suculentos ensayos (1). Un texto que trata  precisamente  sobre naturaleza de los mitos, cuya pervivencia sobre la realidad tiene que ver, según él y hasta donde yo entiendo, con la angustiosa percepción del paso del tiempo, y de la  futilidad de nuestras vidas cotidianas en el enorme río del devenir. Empieza Eliade:

A veces ocurre, raramente, que se tiene la ocasión de presenciar en vivo la transformación de un acontecimiento en mito.

    Y entonces cuenta la historia de un folklorista que había  recogido una leyenda en un pueblo lejano. La leyenda contaba la historia de un joven pastor que había sido despeñado por un hada celosa la noche anterior a su boda.  Tirando del hilo el estudioso  llega a saber que los hechos sucedieron en lugar y tiempo no lejanos; y finalmente llega a conocer a una protagonista de la historia, la novia del joven.  Se entrevista con ella, y esta le cuenta una historia algo más trivial: efectivamente poco antes de la boda su prometido murió despeñado en las montañas.  Cuando el estudioso confronta esta versión con los demás informantes, le dicen que la mujer está muy vieja, y que no recuerda bien lo que realmente ocurrió. Dice Elíade:


Casi todo el pueblo había vivido el hecho auténtico, histórico, pero ese hecho, en tanto que tal, no les satisfacía: la muerte trágica de un joven en la víspera de su boda era algo diferente a la simple muerte por accidente; poseía un oculto sentido que sólo podía revelarse una vez integrado en la categoría mítica.   (. . .)     El mito era el que contaba la verdad: la historia verdadera no era sino mentira. El mito no era, por otra parte, cierto más que en tanto que proporcionaba a la historia uno tono más profundo y más rico: revelaba un destino trágico.

      Esa certeza viene, según Eliade de  la necesidad de “eternidad”  que siente toda persona, agobiada por la futilidad  que subyace en  el fondo de toda condición humana. No es sólo el que el contenido de una leyenda sintonice con algo de nuestras propias vidas, y por ello  hacemos nuestra. No es simplemente que la leyenda cuente algo de nuestra historia. Posiblemente  el urbanita amedrentado nunca sufriera atraco alguno, ni activo ni pasivo; ni nuestro atormentado oficial llegara a fusilar a nadie. Y posiblemente ni siquiera los torpes alardes de la persona adicta al poder consigan llevar a acabo apenas un remedo tosco de lo que podría ser una leyenda, porque  la realidad, a diferencia de las leyendas, siempre huele a pies.

    El quid del asunto no es que la leyenda viva de nuestras vidas, sino que somos nosotros los que vivimos en la leyenda. No le damos vida nosotros a ella, sino ella a nosotros. Y en ella nos trascendemos  y tenemos la sensación de vivir en algo más grande, o más hermoso, o de una dimensión “más allá” de nuestra limitada comprensión racional. Es decir, a través de la leyenda tenemos la sensación de participar de la eternidad. Son concreciones emocionales y cognitivas que actúan como atractores  sistémicos para nuestras mentes; lo que entiendo como arquetipos. Volvamos a Mircea:



     Pero a estas alturas tenemos derecho a preguntarnos si la importancia de los arquetipos para la conciencia del  hombre arcaico y la incapacidad de la memoria popular para retener lo que no sean arquetipos nos revelan algo más que la resistencia de la espiritualidad tradicional frente a la historia; si no nos revela la caducidad, o en todo caso, el carácter secundario, de la individualidad humana en cuanto a tal, individualidad cuya espontaneidad creadora constituye, en último análisis, la autenticidad y la irreversibilidad de la historia.
                               (. . .)
No es fácil precisar qué podría significar semejante “supervivencia de la conciencia impersonal”, aun cuando ciertas experiencias espirituales puedan dejarlo entrever; ¿qué hay de “personal” y de “histórico” en la emoción que se experimenta escuchando música de Bach, en la atención necesaria para la resolución de un problema de matemática, en la lucidez concentrada que presupone el examen de una cuestión filosófica cualquiera? En la medida en que se deja sugestionar por la “historia”, el hombre moderno se siente menoscabado por la posibilidad  de esa supervivencia impersonal. Pero el interés por la reversibilidad y la “novedad” de la historia es un descubrimiento reciente en la vida de la humanidad. En cambio, como vamos a verla al instante, la humanidad arcaica se defendía como podía de todo lo que la historia comportaba de nuevo y de irreversible



(1) Mircea Eliade. “El mito del eterno retorno. Arquetipos y repetición”. Alianza, 1972.  p.49

martes, 20 de noviembre de 2012

LEYENDAS (3): Una historia inmortal, de Orson Welles.

Una historia (in)mortal”.

   Una historia se convierte en leyenda cuando transmite algo que atañe a un numero suficiente de gente, cuando mucha gente siente, al contarla , conscientemente o no, que está contando algo que le atañe. Veamos la visión de una de las personas con más talento que han pasado por nuestro planeta: el cineasta Orson Welles, cuyos restos por cierto descansan muy discretamente en nuestro país, . Una película  preciosa, creo que rodada para la televisión, y creo que una de las últimas del gran Orson: “Una historia inmortal”.

    Transcurre en el Macao de principios de S XX; ambiente colonial,  oscuro, opresor... el lejano oriente. Orson interpreta su papel favorito, trasunto de aquel Kane desdichado, ahogado en su propia fortuna y en su propio poder. Comerciante, riquísimo, poderosísimo, solitario, insoportable...   Su taciturno secretario le dice, en un raro momento de acercamiento, que en realidad no ha vivido, y como prueba le señala que  no es capaz de contar siquiera una historia . Tras unos compases de dolorosa perplejidad Orson le dice que sí sabe una historia: se trata de un marinero que, superviviente de un naufragio, vaga en un puerto lejano. Entonces se le acerca un criado de un señor local y le propone que vaya a su casa para concebir un hijo con la joven esposa de su amo, un hombre viejo y rico, que pronto va a morir sin descendencia. No recuerdo si hay algún final en la leyenda. El caso es que al oírla el secretario sonríe condescendiente: “¡Esas es una historia que cuentan todos los marineros del mundo!”. El chasco del viejo Orson es patente, y tras otro momento de sorda rabia reacciona, como no podía ser menos en él, diciendo: “¡Yo haré que esa historia sea verdad!” ... y lo hace. Y lo que hace y lo que sucede  es el cuerpo de esta sombría  película.

    Tras el desenlace fatal que es de preveer el mismo secretario  se tira el pegote de que ya sabía que la cosa iba a acabar así... y viene a decir algo así como que "semejante chute de poder", nada menos que haber hecho realidad una leyenda, iba a ser demasiado para el siniestro viejo. La historia inmortal se ha convertido, literalmente, en mortal. Podríamos decir en términos actuales, que el viejo es víctima de una sobredosis. Pero se me ocurre una matización en términos de Jung. Digamos que una  leyenda es la manifestación de un arquetipo que acaba de nacer. Los arquetipos son tales por el poder de atracción que tienen para la mente humana. Identificarse con ellos, cosa bastante corriente en las tramas de poder humanas, da mucho poder... pero el arquetipo acaba con tu vida... o la absorve. Al igual que las drogas, lanzan tu vida a otra dimensión de la realidad, y al hacerlo dejas de vivirla para que sea vivida por ese poder ajeno y trascendente.

    Arquetipos: ese es un concepto interesante. volveremos sobre ello.
    

lunes, 12 de noviembre de 2012

Catalunya España 9 (el vaso medio lleno)

   (El vaso medio lleno)

   Las declaraciones de Oriol Pujol  sobre la animadversión del Rey a la secesión, en contraste con el príncipe, tiene un punto ambivalente que no quiero dejar de señalar.  Y ello es el tácito reconocimiento institucional de la monarquía por parte de los nacionalistas. Muy tácito pero no tanto porque según  El Mundo de hoy, parece ser que en ciertos círculos nacionalistas se ha manejado la posibilidad de un modelo tipo Commonwealth, con la corona como nexo entre los distintos estados. Entiendo que a los medios más nacionalistas españoles el asunto les parezca disparatado, y lo despachen con los epítetos al uso. En lo que a mí se refiere, como monárquico y como optimista militante miro la mitad llena del proverbial vaso: puestos en  lo peor, cosa que no dejo de hacer dese que comenzó esta historia, es decir que la secesión finalmente se consume, no dejaría de ser curioso que los catalanes, o por lo menos algunos de entre ellos, quisieran mantener el vínculo con la corona.

     En todas estas entradas he insistido mucho en el factor psicológico de este conflicto, y en los riesgos (sistémicos, por cierto) de la escalada emocional y relacional que origina y por la que nos vemos arrastrados unos y otros. Tampoco he negado lo doloroso que para mi sería, como para muchos españoles, que tal separación finalmente sucediera. Y también he ido señalando lo inadecuado, por nuestra parte, de reaccionar por las malas a la pretensión de los catalanes, precisamente porque ese tipo de reacciones alimentan la escalada. En ese sentido lo doy la razón a ellos sobre el Rey. No tenía porqué calificar la secesión como "quimera": para mi lo impecable hubiera sido que manifestase su desacuerdo, e incluso la voluntad de la corona de hacer lo posible por impedirla... ¡pero ridiculizar al adversario...!  Metido a asesor real, para mi lo ideal hubiera sido la expresión tranquila y serena del dolor que el conflicto le provoca, y del dolor aún mayor, casi insoportable, que provocaría la secesión. Pero en todo caso, y dado del papel simbólico  que atribuyo al rey  (1) esta noticia no no hace sino reafirmar mis expresadas opiniones sobre la funcionalidad (emocional) de la monarquía, y sobre la ambivalencia identitaria de los catalanes.


  (1)  Ver en Enero de 2011: "Ser monárquico en los tiempos que corren" mi proclama monárquica, en la que es, con diferencia, la entrada más leída de este blog

jueves, 8 de noviembre de 2012

EL MODELO DE LA "RATA PRINGADA"


Retomo aquí explicitamente este modelo, al que aludí en otra entrada. Dado que aludo a ello de vez en cuando, creo que merece la pena desarrollarlo explícitamente.

Este modelo se basa en uno de los hallazgos más interesantes de la psicología  de los que tengo noticia; y  sorprendentemente poco comentado, dado su interés intríseco. Es lo que llamo “el modelo de la rata pringada”  Se basa en un experimento llevado a cabo por el francés Henry Laborit, que fue divulgado en la película de Alain Resnais “Mi tío de América”.  Basicamente consiste en la situación experimental de la “indefensión aprendida”, ideada por Seligman (de inmenso prestigio acadmémico), que consiste en poner al pobre bicho recibiendo  un castigo que no puede  evitar. Resulta que en esa situación el animalito desarrolla un conjunto de síntomas que se parecen mucho a lo que conocemos como depresión; con deterioro físico incluido. Laborit lo que hizo fue repetir la prueba pero no con una sino con dos ratas…¿sabéis lo que ocurre?...¡es increíble!.. pues que tras un desconcierto inicial, una de las ratas machaca a la otra. … Y esa rata evita el deterioro consiguiente.  Es uno de los modelos clásicos para la agresión. El que la explica en función de la ¨frustración”. Solo que, a mi entender, se le da poco “bombo” a su espectacular respaldo experimental.

   Ahí lo tenemos: para evitar que las desdichas de la vida nos machaquen psicológicamente, lo que hay que hacer es “machacar” a alguien… a quien sea y como sea.  Esa es la mina emocional de la que se nutren todas las demagogias. La necesidad que tenemos todos de que nos sancionen (moralmente) la existencia de unos “malos” que merezcan nuestra rabia y nuestro enfado.

   Y.. bueno, está bien, porque supongo que así se evita que mucha gente acabe hecha polvo. Pero claro, el precio social e histórico es tremendo, porque su potencial desestabilizador es devastador. Porque además sangre llama a la sangre, y cuando a mi me hacen una putada de 10, lo que me apetece es devolver una putada de 30, si puedo al que me la hizo, pero si no, a quien sea. Y además es la fuente de todas las demagogias y todas las manipulaciones... Solo hay que ofrecer a la gente alguien a quien odiar... ¿les suena?

    Ante lo cual, la peña, que globalmente no es tonta, históricamente se va organizando de manera de vehicular ese odio de la forma más inocua posible: los deportes de masas, o el odio al poderoso, ¡tan arraigado!, que ya que lo es, por lo menos que nos sirva para eso. Hasta ahí bien, pero lo malo es cuando el asunto se nos escapa de las manos, y se convierte en automultiplicativo.

 Una primera respuesta fue la del judaísmo, la ley del Talión, a la que miramos despectivamente como una norma vengativa "ojo por ojo". Un excelente teólogo cristiano me señaló el sentido de contención que tenía esa norma, en ese tiempo. No, si ten han hecho una putada de 10, que el castigo sea de 10. Y luego cristianismo fue  la respuesta  moral definitiva  a esa funesta tendencia de la humanidad: "pon la otra mejilla" (véase la página “el corazón del conflicto”, ahí al lado).

    Por lo demás que conste que soy optimista. Creo que la mayoría de la gente, incluso beligerante, lo sabe, y el sutil juego social consiste en manejarse en las situaciones en las que sí se puede “rajar” y en las que no.
Todo esto da mucho de sí. Todo se andará.

martes, 6 de noviembre de 2012

CATALUNYA ESPAÑA 8


"¡qué bien nos repartimos los papeles!”

    Sobre la ambivalencia de toda la movida señalada en mi anterior entrada, merece la pena destacar un comentario de la munificente Julia Otero con su comentarista televisivo el Sr. Monegal. Hablaban del programa de Jordi González (“Gran Debate”) en el que entrevistó a todos los candidatos  de las elecciones catalanas, incluido Artur Más. Describía Monegal el tremendo momento en el que el entrevistador confrontó a Mas con las declaraciones de su socio Duran Lleida diciendo entre otras cosas “yo nunca he sido indpendentista…no me imagino a España sin Catalunya, ni a Catalunya sin España…”. Decía que fue un golpe tremendo, y que Mas salvó la situación poniendo cara de póquer…

Entonces Julia  comenta muy risueña: “¡Mira! ¡pescando en todos los caladeros!” Y  le dice a Monegal : “Eres un poco ingenuo…¿Cómo sabes que ponía cara de póquer y no estaba pensando: “¡qué bien nos repartimos los papeles!””

Magnífica Julia. Otro ejemplo del estupendo sentido del humor de los catalanes que decía en la anterior entrada.

CATALUNYA ESPAÑA 7:


 “Contra  España  vivíamos  mejor”

     Casi no puedo creer que el asunto de la secesión se esté desinflando porque Cataluña se quedaría fuera de Europa. Ahí es donde uno se ve tentado a no tomarse demasiado en serio toda la historia. Y sin embargo me la tomo en serio.

      De nuevo me voy a la interpretación psicológica. Vamos a los hechos: sencillamente yo creo que los catalanes sí se sienten poco o mucho, pero algo españoles. Por supuesto que acepto la legitimidad de los que, porque ese algo sea muy pequeño, o por lo que sea, quieran desvincularse  del estado español. Pero también reclamo la legitimidad de argumentar lo contrario, que Cataluña forma parte cabal de España, y ya puestos señalar lo que, en mi opinión,  podría haber de demagógico y manipulativo en esta iniciativa.

     Ya he hablado de la historia económica. Quiero abundar ahora en otros factores psicológicos que podrían estar influyendo en esta movida. Por un lado la agresividad que genera la frustración de los tiempos que corren. Ahí nos vamos al “modelo de la rata pringada” que ya hemos mencionado en otra entrada.  En ese sentido España es una buena candidata para receptora de agresividad; somos un país que cunde en ese sentido. País brutal y desdichado, machista, devastador imperialista, torturadores de animales, y en el que, al parece, ganaron la guerra los que no tocaba. Cunde y es fácil meterse con España. (Esa es una catarsis que los españoles tenemos por resolver: volveré sobre el tema)

     Y además, y quizá sobre todo, de “el malestar” general con el hecho cultural que afecta a toda persona civilizada (1),  el alimento psicológio del creciente sentimiento antisistema.

     Una de las cosas que debemos a los catalanes es una estirpe de excelentes humoristas. Apelando al vuestro sentido del humor y del cachodeo, que conozco muy bien, y que me parece una de vuestras mejores cualidades, esgrimo un último argumento contra la secesión: el de que una vez consumada, os veáis parafraseando a uno de vuestros hijos más brillantes  con el lamento  de que “contra Espanya vivíem millor”(2).



(1) Sigmund Freud:  “El malestar en la cultura”. Para mí una de sus obras maestras.
(2) Manuel Vázquez Montalbán, que con su conocida frase sobre Franco dio uno de los mejores y más sutiles matices de la transición política española.

LOS BANCOS y EL CRACK DEL 29



    Una de las declaraciones más demagógicas  que a mi entender se están produciendo en estos tiempos de crisis, es el soniquete de que el gobierno se está dedicando a dar dinero a los bancos, mientras deja a los ciudadanos desamparados.

Un caso claro de problema sistémico: véase mi entrada anterior.  Los bancos son uno de los órganos más sistémicos del organismo social. En realidad estoy viendo como incluso comentaristas bastante progresistas  se abstienen de esa tentadora demagogia.

Tengo oído en algún sitio que una de las cosas que hizo tan devastador el Crack del 29 fue que en aquellos entonces sí se dejó caer a los bancos .  Estoy husmeando por la red para tratar de confirmarlo.

Si alguien sabe algo sobre el tema agradeceré que lo comparta.

PROBLEMAS SISTÉMICOS


Parece una palabra mágica, de esas que no quieren decir nada, pero sirve para dar “tono” nuestro discurso.  No es así: tiene un significado, y además muy importante. Dada la explicita adscripción sistémica de este blog, no puedo menos que intentar explicarla:

Y lo haré poniendo un ejemplo, sacado de la medicina. ¿Recuerdan la película “Despertares”?  Se trataba del terrible trastorno psiquiátrico de la Esquizofrenia Catatónica.  A un médico (Robin Willians)  se le ocurre  que lo que les pasa es que esos enfermos tienen muy bajos los niveles de L-Dopa (creo que era eso) y se le ocurre un tratamiento a base de inyectar dosis masivas de esa substancia. Efectivamente el enfermo con el que hace la prueba (Robert de Niro) mejora y sale de su catatonia en la que lleva sumido más de treinta años. El impacto es tan impresionante…  como poco duradero.  Al cabo de unos días el enfermo vuelve a sumirse en el estado catatónico… y además ahora no es receptivo al tratamiento.

Es algo que ocurre con muchos tratamientos, especialmente en psiquiatría. El problema no es que tal o cual órgano funcione mal, y por lo tanto falte tal o cual substancia (eso ocurre con muchos tratamientos, por ejemplo hormonales, como la diabetes). No. Es el sistema entero es que está mal montado, de forma que el resultado es el bajo nivel de tal o cual substancia.Un problema de la estructura global; ¡un problema sistémico!

¿Y que pasa con los problemas sistémicos?. Pues que frente a la intervención el organismo reacciona como un sistema, y tiende a compensarla. Si se inyecta tal substancia (cuyo nivel se ha visto que es demasiado bajo), de entrada el organismo reaccionará adecuadamente; pero luego el sistema fisiológico tiende a compensar esa entrada externa, eso es lo que hacen los sistemas, rebajando de nuevo, mediante otros mecanismos, el nivel de la misma. Resultado dramático (en la película): a los pocos días los síntomas vuelven.

Lo mismo ocurre con el cuerpo social, que a muchos efectos funciona como un organismo. ¿Queremos evitar los desahucios, por ejemplo? Podemos prohibirlos por ley, pero a continuación ocurrirá que los bancos dejarán de dar hipotecas…. La naturaleza sistémica de la sociedad , entre cuyos mecanismos está la famosa picaresca, hace que sea muy difícil tomar mediad efectivas, o que no provoquen efectos secundarios indeseados.

Muy complicado. No quisiera estar en el poder.    Lo que no quiere decir que no puedan cagarla, y que no se les pueda criticar. Pero a mí me parece que una gran parte de las críticas son demagógicas, basadas en visiones parciales de la realidad.  Insisto, me parece un muy mal momento para estar en el poder.  Aunque solo sea por eso, no puedo dejar de sentir simpatía por el gobierno actual. Tengan mi apoyo.

martes, 2 de octubre de 2012

Leyendas, esta de la Guerra Civil (2)



    Voy a contar una historia ocurrida durante la Guerra civil española;  me la contó  un conocido de “El Bauprés” que todas las tardes se tomaba dos o tres copas discretamente acodado en la barra.  Le había ocurrido a su padre.

El subsodicho forma parte de una unidad del bando nacional. En un avance relativamente tranquilo su compañía entra en un pueblo que ocupa sin problemas…  hasta que se encuentran con un Brigada Internacional, al que hacen prisionero. Tal vez fue un chivatazo. Se trata de un joven holandés que, al retirarse su unidad,  se había quedado porque se había casado con una española. Parece ser que en aquella guerra brutal la cuestión de los extranjeros era especialmente cruda en los dos bandos: cuando se cogía a uno se le fusilaba sin más. Pero, contra lo que se ve en las películas, resulta que a la hora de la verdad a nadie le gusta fusilar.  El mando del pelotón  se lo asignan los tres oficiales por turno rotatorio, teniendo en cuenta que el oficial al mando tiene que dar el tiro de gracia. En aquella ocasión tremenda le tocaba a nuestro hombre, que intentó negarse. Hubo bronca, y al final el capitán de la compañía le dio la orden poniendo la pistola encima de la mesa, lo que al parecer es un ultimátum definitivo, que viene a significar: “o disparas tú, o te disparamos a ti”.

 Por la mañana se ejecutó la sentencia. Se dispuso un camión para ir a las tapias del cementerio. Detrás, en la caja iban sombríos los soldados, y en la cabina el conductor, el oficial y el prisionero en medio.  Durante el angustioso trayecto ocurrió algo insólito: el prisionero sacó un paquete de tabaco americano, por entonces un verdadero tesoro, y le ofreció un cigarro a nuestro hombre .  Y él, que estaba hecho polvo, contaba que se obligó a aceptarlo “por cojones”. A mi amigo, siendo adolescente, aquel comentario muy en la línea fascistoide militarista de la época, le resultaba odioso, e incluso alguna vez se lo afeó.

   Sin embargo, con el tiempo llegó a comprender que era su manera de expresar la terrible tensión por la que tuvo que pasar, y la decisión casi moral que tomó al aceptar aquel cigarro. Para él, que era un ferviente cristiano, era como si “aquel rojo” le ofreciese el perdón, y al hacerlo le colocase ante un mudo reproche moral, y una angustiosa paradoja: Aquel cigarro era una elegante manera de poner la otra mejilla. Y aceptarlo fue aceptar su perdón y su reproche.

   Más tarde, en una reunión familiar, mi colega oyó un comentario que le dio un nuevo matiz a la historia: Hablaban de batallitas  familiares, y entonces uno de sus tíos, hermano menor de su padre, dijo “Enrique era muy fantasioso; le gustaba mucho asumir como propia cualquier historia que le pareciese buena”. Eso le hizo  pensar que tal vez se trataba de lo que se conoce como una “leyenda”. Una historia que empieza a contarse una y otra vez en determinado momento histórico, y cuyo éxito estriba en que recoge eficazmente una determinada circunstancia emocional. Como la “Historia Mortal” de la película de Orson Welles.

   En este contexto me dirijo a los lectores  ¿Alguien ha oído contar una historia parecida sobre la Guerra?  


                                                                      (Sigo con el tema en otra entrada)

Leyendas, urbanas o no. (1)



    Lo interesante es el mecanismo por el que un acontecimiento se convierte en leyenda. O sencillamente el  surgimiento de la misma, con acontecimiento “desencadenante” o no. Veamos un primer ejemplo.

    Para mi el prototipo de leyenda urbana es la siguiente historia: un tio va caminando por una calle estrecha, a altas horas de la noche. En dirección contraria viene otro tipo, lo que le produce una cierta inquietud. No sé como, el caso es que al cruzarse llegan a tropezar. Nuestro héroe sigue caminado y, un poco aturdido por el susto trivial, se palpa los bolsillos. En ese momento descubre que su cartera no está en su sitio; el bolsillo habitual está vacío. Entonces tiene uno de esos arranques insólitos que a veces ocurren en “gente normal”,  y lleno de decidida ira, vuelve sobre sus pasos, y alcanzando al transeúnte con el que había tropezado, le apunta con el dedo metido en el bolsillo, y con gran vehemencia le conmina a que le entregue la cartera. El otro asustado se la da. Cuando nuestro amigo llega a casa, se encuentra con que lleva dos carteras: la suya en un bolsillo distinto, y la del otro menda.  Había pasado del miedo a sufrir un atraco, a convertirse él mismo en un atracador.

     Esta historia la he oído cuatro veces. Dos de ellas con pelos y señales, poniendo nombre al protagonista, y a los lugares donde había ocurrido. Los nombres eran muy referenciados, claro (“le pasó a un primo de mi amigo Fulanito…”), y los lugares un tanto genéricos. La primera vez que oí la historia, que me encantó, fue en Barcelona, y lo situaban en las callejas  de “El Coll”, más allá del Puente Vallcarca. Con la misma minuciosidad, y no muchos años después la oí en Madrid, situándola en los fragosos alrededores del lago de la Casa de Campo.  Una tercera vez la oí de forma más anecdótica y lejana, también en Madrid, sin muchos detalles. Y la cuarta (el orden es arbitrario) es la que colmó el vaso de mi asombro, y me concienció sobre el tema de las leyendas urbana: es uno de los incidentes que  en la película “El prisionero de la segunda avenida” llevan a la exasperación al bueno de Jack Lemmon, y lo sitúa en un parque, supongo que Central Park.  La anécdota es que, el atracado, no es otro que un jovencito Silvester Stallone. El guión es de  Neil Simon, sobre una exitosa obra de teatro de él mismo

    Intuitivamente el fundamento psicológico no tiene mucho secreto: el famoso “miedo a salir de noche” (por cierto, otra película que no he visto), se resuelve en un incidente sorprendente y chistoso.

                                                                        (Sigo con el tema en adicionales entradas)

domingo, 30 de septiembre de 2012

Catalunya España 6

    Y va el bueno de Vidal Quadras y la lía en una cadena de conocida beligerancia conservadora. No sé como le habrá sentado a la directiva del PP esta salida de su díscolo diputado en Europa. ¡Pero tenía que ser él, que es catalán,  el que dijese explícitamente  lo de los militares!. En un artículo de la Vanguardia mencionan "todo tipo de amenazas, incluída la de los tanques..."  No sé si alguien más habrá mencionado el asunto. No parece. Curiosamente no encuentro ningún reflejo en la prensa. ¿será una falsa noticia?

     Mientras la oleada sigue efervescente, con pocas voces en Cataluña oponiéndose a la independencia, crece mi pesimista inquietud de que la secesió finalmente va a consumarse. ¿Que ocurrirá? Podemos intentar ver el lado positivo, y también probar suerte con nuestra capacidad de previsión. Si las cosas siguen como van, parece bastante probable que los catalanes van a hacer el referendum. No está tan claro que la opción independentista vaya a tener más de un 50%. Ni tampoco mucho menos. ¿Qué ocurrirá después? De cualquier forma vamos a tener casi media población encabronada con la situación que se cree. .. en fin, es muy difícil andar haciendo profecía. ¿Qué es lo positivo? Pues una que está muy interesante. De nuevo vamos a ser testigos de acontecimientos históricos. Otra es especular sobre lo que ocurriría si la secesión se consuma. ¿Empezarían a proponerse acuerdos bilaterales tipo continuidad de la liga alctual de futbol, y mi otras instituciones "peninsulares"?

    La crisis tiene a la gente muy cabreada, lo que promueve cada vez más movidas en la calle. El cabreo se canaliza fácilmente en posturas rupturistas, sean de tipo nacionalista, o de tipo antisistémico, lo cual no deja de ser una motivación espúrea a cada una de las opciones; ojo a eso. Recuerdo que hace muchos años salió un artículo en los medios batasunos del Euzkadi diciendo precisamente eso: que sabían muy bien que mucho del apoyo que recibían provenía de sectores a los que les iba más la marcha beligerante en si misma, que el sentimiento nacionalista. A lo mejor fue incluso un comunicado de ETA  ¿alguien lo recuerda?

     En cualquier caso espero ferviertemente que ni se platee la opción militar. Si el poder tiende a apoyarse en un estado de opinión mayoritario, estoy seguro de que tal no ocurrirá porque, al menos en lo que yo percibo, el personal español no está para nada, o casi nada, por esa movida. Hay cabreo, sarcasmo y también dolor...  Pero si la secesión se proclamase de forma irremediable creo que somos amplia mayoría los que diríamos "que se vayan" y ya está.

    

miércoles, 26 de septiembre de 2012

España Catalunya 5

    Por aquello de que los pecados que me preocupan son los de "los nuestros", cargo las tintas en estos comentarios en lo que no me gusta de la parte española. Parecería que estoy de acuerdo con los catalanes y su reivindicación. Por eso quiero ahora comentar un aspecto que, desde un punto de vista sistémico, me parece profundamente injusto por parte de los catalanes.

     Pero antes quiero constar que me siguen haciendo gracia  algunas de las argumentaciones que se hacen desde el "lado español", en la linea de que no pueden independizarse porque no lo permite la constitución; como han señalado hoy (26/09/12) en "Julia en la Onda" (que se hace en Barcelona, con la  propia Julia  bastante ecuánime, hay que decirlo), si finalmente se proclaman independientes lo último que les va a preocupar es lo que diga la Constitución espanyola. Y me temo que, a esas alturas, a nosostros también.

   Otra curiosidad de la que nadie habla, en ninguno de los sentidos: ¿hay entre los militares alguna inquietud en el sentido de intervenir si tal cosa llegara a ocurrir?. Seguro que alguna hay, espero que perfectamente controlada.

     Bueno, vamos a lo de los catalanes. Ya comenté los episodios relatados por Pierre Villar de los diputados catalanes defendiendo la unidad de España (véase la entrada: "Catalunya España 1"); no alucineis, era básicamente una cuestión de mercado, aunque tal vez no sólo. El propio Villar relata que no siempre se salían con la suya pero, puesto que en Madrid tampoco eran tontos, sí lo hacían con frecuencia. La revolución industrial se estaba haciendo básicamente en Cataluña y en el País Vasco, y el gobierno central, la corona, comprendía que había que promoverlo. El análisis de Villar es que la desgracia de Cataluña y de España es que esa Revolución Industrial, liderada por los catalanes, no pudo completarse; no pudieron con las viejas estructuras del moribundo imperio. Ese intento se corresponde, a grandes rasgos con la Primera República, donde significativamente, los únicos que no plantearon problemas secesionistas fueron precisamente.... ¡lo catalanes!.

     Cataluña pues se convirtió en la gran zona industrial de España. No es que se aprovechasen, pues su prosperidad nos beneficiaba a todos. Pero a ellos también, y en mayor medida. La coyuntura histórica y geográfica crea la demanda de una zona industruial, a la que respondió Cataluña. Si no hubiera sido ella, habría sido cualquier otra zona de España, ojo a eso, aunque tal vez no lo hubieran hecho tan bien. Así que en definitiva mucha de su prosperidad se debe a su vinculación sistémica (o económica) con España, en cuyo territorio hicieron (y siguen haciendo) buenos negocios.

     Visto así, catalanes, no me parece muy correcto que, ahora que las cosas van mal, digáis, " Apa adeu, aquí us quedeu", y os larguéis con las buenas pesetas que habéis  ganado  durante un par de siglos. Vale, vale. La vida es como es, y tal vez los españoles tampoco hemos estado muy hábiles. Pero por lo menos, dejad esa muletilla del muchísimo dinero que os debemos, porque además los flujos presupuestarios  explícitos, también están las balanzas comerciales históricas.

lunes, 24 de septiembre de 2012

catalunya españa 4

   En la gestión que se hace desde "el resto de España" del tema de Cataluña, hay otro matiz que tampoco me gusta: el de las amenazas. "Si os separáis vais a perder dinero..."   "Si os separáis no os van a admitir en Europa..."

    Aparte que amenazar en sí mismo me parece de pésimo gusto, está el cariz de semejante  advertencia. ¿Acaso les estamos diciendo a los catalanes que deben permanecer con nosotros porque es un buen negocio?  ¿Que deben quedarse con nosotros POR DINERO?. Supongo que los genios que esgrimen tales razones harán después chistes sobre la codicia de los catalanes.   No nos extrañe luego que efectivamente lo hagan, que se queden con nosotros por dinero, pensando con razón que es lo que merecemos.

     La situación se parece un poco a cuando nuestra pareja nos dice que quiere cortar. Es verdad que si es una amenaza es de pésimo gusto; y que si se hace como maniobra de poder, es odiosa. Pero si resulta que  lo que ocurre es que sus sentimientos no son acordes con los nuestros, y que ella no se siente escuchada por nosotros,  lo peor que podemos hacer es enfadarnos,  recurrir al chantaje emocional, y menos aún cachondearnos. Es una situación jodidísima en la que lo que lo único que cabe es decir: "Haz lo que tengas que hacer, pero no andes amenazando...". O si lo queréis más torero: "Ahí está la puerta; vete cuando quieras". Aparte, naturalmente de atender a lo que de justo pueda haber en su reclamación,  suponiendo que queremos mantener la relación y estemos a tiempo de hacerlo.

     Como dice Jung,  dentro que cada uno hay muchos yoes, y con frecuencia mal avenidos. Cuando son compartidos devienen en entidades con vida propia a las que  llamó arquetipos, otrore demiurgos de diverso cariz (Véase la página "Job de Jung").  Insisto en que no me interesan los ángeles o demonios que estén llevando a los catalanes a esta historia. Allá ellos. Me interesan los nuestros.  Especialmente el del poder, que dicta que todo se vale, con tal de salirnos con la nuestra.

        No todo se vale. Es muy sencillo: yo no quiero estar con quien no quiere estar conmigo.

        Si os vais, catalanes, será para mi un desgarro; tendré que sobrevivir al duelo y a la depresión, pues hay mucho de vostros en mi; no en vano he vivido treintaypico años en Barcelona, ciudad mágica donde las haya. Tambien soy un poco catalán. Y sé que vosotros también pasareis lo vuestro, porque también sé que hay mucho de nostoros en vosotros.

    Pero si está escrito que habeis de dejarnos, hacedlo con decisión sin que os asusten amenazas ni advertencias.

     Y si, por el contrario, felizmente halláis la manera de permanezcamos unidos, que sea porque así lo desea vuestro corazón, y no por motivos  de mercados o banderías.

Catalunya España 3


      Acabo de oír el cabreo de Enric Juliana en Onda Cero. El hombre se ha exaltado un poco, cosa que no suele ocurrir, y solo al final ha pedido disculpas. Lo interpreto dentro de un manejo emocional del asunto que me sigue pareciendo inapropiado. Creo que ahí Carlos Herrera, normalmente bastante comedido, tiene parte de culpa, porque abusa, en el tema del separatismo de Catalunya, de un exceso de descalificación via cachondeo ("Ahora en Cataluña ser separatista es lo coool..."). Después de tragar las coñas "del jefe" me imagino que Enric ha explotado en demasía con el otro contertulio.

   Quiero suponer que tomarse la cuestión a cachondeo es un intento de quitarle hierro al asunto. Pero me temo que va demasiado dirigido a la parroquia "españolista", entre la que por cierto me encuentro. Pero una cosa es eso, y otra cosa, como ya he dicho en las anteriores entradas sobre el tema, es dedicarse a "deslegitimar" al otro. Es como cuando los partidos hacen comunicados dedicados a su propia parroquia; a la gente le parece muy bien, pero desde el punto de vista relacional no hace sino crispar las cosas. 

     Torpe como soy en informática, me ha costado un poco pergeñar el esquema básico de identidades en este asunto. Helo aquí:
     La cuestión es tan sencilla como que todos, TODOS, asumamos que las cosas son así, y que todos tenemos derecho a expresar nuestra opción (que no tiene porqué coincidir con el juego de identidades interno; ese es otro tema, que ya abordaré). 
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      Ya sé que los catalanes también hacen bastante demagogia, y manipulación, con el tema. También los hay muy cabales y honestos. En todo caso eso no me preocupa, porque como tales (CnoE) no són los míos.  Lo que si me preocupa  es lo que hacen los míos. Y me preocupa que, en la gestión de nuestro enfado, y nuestro despecho, no hagamos sino echar más leña al fuego.

     Ahí Juliana tiene razón. Tomarse a cachondeo el anhelo separatista no sé si es buena idea. Y si bien Herrera puede tener razón en que haya algo de "pose" y de manipulación en esta oleada de separatismo que inunda Catalunya, no todo es pose, ni todo manipulación. Y deslegitimarlo me temo que más bien contribuye a incrementar esos sentimientos. 

El significado del esquema identitario es:

EnoC = Españoles no Catalanes; el ”resto de los españoles”
CyE   =  Catalanes y españoles; es decir los que sienten ambas identidades
CnoE =  Catalanes que no se sienten españoles.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Crisis, Platón y Cristianismo

     Acabo de leer un libro formidable: "Paganos y Cristianos en una época de angustia", que describe la crisis que hubo en el Imperio Romano sobre el siglo III; una crisis económica, política, psicológica y religiosa, que se manifestaba en actitudes y sentimientos extraordinariamente depresivos, pesimistas, incluso autolesivos, tanto entre los paganos como entre los cristianos.... muy, pero requete muy interesante. El libro se deja leer muy bien, y el autor, E.R. DODDS, parece que es un crack en cultura clásica; además no es cristiano, pero tampoco está en contra, por lo que parece bastante fiable . Os lo recomiendo encarecidamente.

     Entre otras cosas menciona las polémicas entre filósofos paganos y cristianos,  algunas muy brillantes por ambas partes. La filosofía predominante era el Neoplatonismo, cuyo refinamiento ha sido una revelación para mi , y el Cristianismo  era la religión pujante, que amenazaba las religión clásica. Una de las polémicas más famosas fue entre el pagano Celso y el cristiano Orígenes. (p. 158); sobre ella nos cuenta Dodds:

     "Celso encuentra trivial la ética cristiana, pues "no contiene doctrina alguna que impresione o sea nueva"; el consejo de poner la otra mejilla es muy viejo, y lo expresó mucho mejor Platón. Orígenes por su parte no lo niega; la diferencia está, afirma, en que los predicadores cristianos “cocinan para la multitud”, mientras que Platón sazona el mismo plato para agradar a los nobles. Admira a Platón seguramente tanto como Celso, pero a Platón solo lo leen los ilustrados. De hecho, parece sugerir en ocasiones que el cristianismo es un platonismo para todos".

     Yo siempre había pensado que lo de la otra mejilla era la gran aportación del cristianismo a la Ética humana (Véase la página "El corazón del conflicto")… y me ha sorprendido mucho esto que cuenta Dodds, que además  dice que ya entonces era un precepto muy viejo. El libro entero es una pasada; no tiene desperdicio.

Por mi parte me he quedado intrigado con la "antigüedad" del famoso precepto.

¿Alguien sabe donde dice Platón lo de “poner la otra mejilla”


ADDENDA:
   Aventurillas cibernéticas: Me he metido en un foro de filosofía, y aparte de ser muy interesante en si mismo, he sacado en claro algunas cosillas: Parece que el precepto había sido dicho muchas veces. Un "tertuliano" me dice que en Gorgias se dice varias veces en boca de Sócrates; no lo he comprobado. Sí lo he hecho en Critón, que por cierto me ha sorprendido muchísmo: Un texto sobre el deber y la ley verdaderamente conmovedor (Criton, cuando Socrates está esperando a cumplir su sentiencia, intenta convencerlo de que se fuge; Sócrates se niega en redondo, diciendo que se ha pasado la vida predicando el cumplimiento de la ley, y no se lo va a saltar ahora porque su precepto no le guste. Que el precepto sea un error humano es secundario.) Allí lo que dice es que hay que contestar al mal con el bien. Si teneis curiosidad el foro es:
http://www.sofosagora.net/filosofia-general/platon-otra-mejilla-t2228-20.html


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Catalunya España 2

Estamos entrando en escalada, y me temo, por la parte que nos toca, que nosotros la estamos cagando. No sé si  dedicarnos a decirles a los catalanes que NO PUEDEN independizarse, que eso es una quimera, que no les van a dejar entrar en Europa,,, etc, es la mejor manera de apaciguar esta hoguera. Desde luego, si yo fuera catalán reaccionaría diciendo "¿que nó?  pueas ahora por mis cojones...!!!"

     Pero a lo mejor soy muy ingenuo.

     A mi la postura que me molaría es: "¿quereis iros... pues cuando querais; ahí está la puerta".  Pocos son los comentaristas que van por esa dirección, aunque me ha sorprendido  oir a uno de ellos que por ahí hay una encuesta por la que más de la mitad de los españoles estarían de acuerdo en que se indepencizasen los catalanes. Una especie de "¡que se vayan de una vez y nos dejen en paz!"

   Lo que pasa es que, claro, no es tan fácil. Lo contundente; que economica y políticamente perderíamos todos.

     Pero psicologicamente me parece una reacción interesante: no tener miedo a la separación.

      Por lo que respecta a ellos, siempre están con la cantinela de que en España solo encuentran burlas e insultos. Algo hay de cierto ( a mi no me parece que sea masivo)... pero ¿en que términos se habla ahí de España.

     Hay una bromita a la que no me resisto: los catalanes, si se separan, tendrán una pérdida adicional; la de no tener a quién echarle las culpas. Que no es poco; recordad el "modelo de la rata pringada"

sábado, 15 de septiembre de 2012

catalunya españa 1


        Lo difícil es no ceder a la escalada emocional. A la escalada negativa, consistente en la acumulación de reproches, progresivamente más dolorosos. ¿No hay nadie, en ambos bandos, sí, bandos, que se dedique a señalar los aspectos amorosos de esta relación?

     Ante todo un poco de psicología, imprescindible. La identidad, por sorprendente que parezca, ni es algo unitario, ni es una cuestión de todo o nada. Se puede ser mucho, algo, poco o nada español o catalán. Eso viene de la teoría de la Identidad social, y de la Psicología profunda. Si elevamos el fenómeno a nivel social, pasando a un nivel estadístico, nos resulta una sencilla figura de intersección de conjuntos, con tres zonas: C noE (separatistas); E noC (españolistas) ; C y E (integracionistas).    Lo curioso es que ese esquema no solo es social, sino también individual. Las tres “identidades” estarán en todos los afectados, solo que en diferentes proporciones. Ese es el desgarro que todo este asunto produce. La manifestación externa será en cualquiera de los grupos; pero interiormente todas la identidades estarán, en mayor o menor grado, en todos  (o en casi todos). Lo que no quiere decir que uno pueda optar por uno u otro.

   Los separatistas no quieren ser españoles; o no se sienten españoles. Y por supuesto tienen todo su derecho... y sus motivos. ¡dejémonos de una vez de desligitimarnos mutuamente!. Vaya por delante que Yo soy integracionista; soy español, e ideológicamente mas bien conservador. Me gusta pensar en Cataluña como una parte de España, pero tambien que teneis derecho a la autodeterminación. Por supuesto que creo que teneis derecho a la autodeterminación; solo pido mi derecho a a lo contrario, a considerar a Catalunya como una parte de España. Digamos que estoy en la intersección (C y E).

   Lo que pasa es que no es tán fácil; históricamente la imbricación entre ambas identidades es muy antigua y muy compleja. Y por tanto también económicamente. Por ejemplo, creo que es demagógico ese planteamiento de que Catalunya da más de lo que recibe…  Claro, presupuestariamente seguro que es así. Pero desde una visión económica global ¿estáis seguros de que dais más de lo que recibís?  Pierre Villar relata como, a mediados del siglo pasado, los diputados catalanes, cuando se trataba de defender el mercado, apelaban a la “sagrada unidad de la patria” refiriéndose a Espanya. Lo que abunda en el tradicional reproche de los españolistas de que los catalanes solo están “por la peseta”.

  Un libro muy importante, el de Villar. Tenemos el honor, unos y otros, que una de las obras maestras de la ciencia histórica contemporánea trate sobre este follón que nos traemos<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]-->.

    Yo sé de la perfecta connivencia, e incluso amor,  que hay entre las dos identidades, especialmente en los sectores más intelectuales. Algunas imágenes: mi padre, un andaluz bastante resabiado y cultivado, no paraba de criticar a los catalanes. Después de fallecer le pregunté a mi madre que ´”¿porqué papá se vino a vivir a Barcelona?” Me contestó que él admiraba mucho a los catalanes: su civismo y su sentido de la responsabilidad y del trabajo. Se vino cuando sus hijos mayores alcanzaron la edad de ir a la Universidad. Recuerdo a mi amigo B (le preguntaré si me autoriza a citarlo), catalán sombrío de las fragosas comarcas gerundenses, y muy culto, leyéndome poemas de Machado sobre los campos de castilla.  Otro que tal, este de LLeida, cantándome zarzuelas  que conocía al dedillo porque su padre formaba parte de un grupo que se dedicaba a cantarlas. Y Peret;  y Serrat;  y Carmen Amaya…  ¡Y “Los Manolos” reinterpretando a los Beatles en el 92!

    …Me doy cuenta de que las imágenes tienden a favorecer el amor de ellos, a nosotros..lo cual también es circunstancial, porque el hecho es que yo he vivido 30 y pico años en Barcelona. Por eso he puesto en primer lugar lo de mi padre, porque es significativo de lo que pasa entre muchos españoles, creo que más cuanto más cultivados. Intentaré explicarme.

    Hay que partir de la maltrecha identidad española. El mejor resumen lo he encontrado en Cioran: España no ha ganado una guerra desde los tiempos de Felipe II. Un secular complejo de inferioridad frente a los europeos que fácilmente se disfraza de chulería. Pero es un hecho que tendemos a valorar los productos extranjeros como mejores que los españoles. En ese sentido para muchos españoles Cataluña era lo que nos redimía. Decir que un producto es catalán, es como un intermedio entre el habitual desastre nacional, y la Europa que querríamos ser; es decir se suele decir con la connotación de que es mejor.

   Pero esa maltrecha identidad ¡Ay! hace que con demasiada frecuencia, nos atrincheremos en el desdén y la autosuficiencia.

    Acabo por ahora. Ese es el quid, lo que nadie dice …explícitamente. El único argumento verdaderamente válido para oponernos a vuestra independencia:  el mucho amor que en realidad, os tenemos. Como muchos españoles pienso que en muchos aspectos Cataluña, perdón Catalunya, es lo mejor de España, y si os vais será como si se fuera el mejor de nuestros hermanos; aquél con el que tenemos bronca todos los días, pero el más brillante, el que nos hace las cuentas y la declaración de hacienda, el que sabe como funciona el vídeo, y el que da la cara con los de afuera… Un verdadero desgarro.

    Pero si tenemos que separarnos, pues nos joderemos ¿Qué le vamos a hacer?  

<!--[if !supportFootnotes]-->    (El asunto da para más imágenes, más reflexiones, y para desbrozar más distorsiones. Queden para otra entrada)

<!--[endif]-->
<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> Pierre Villar. Cataluña en la España moderna. El  original es francés. La traducción  catalána es más antigua, en edicions 62.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Patitos en el océano


   Acabo de publicar una página con una reseña  del  estupendo libro de Donovan Hohn sobre los patitos de goma que se desparramaron por el pacífico hace ya 20  años. La página se titula:

"Moby-Duck" de Donovan Hohn

Un  libro sabio y melancólico, muy bien documentado y apasionadamente escrito, en el que, a raíz del incidente, nos hace un reportaje planetario sobre el estado actual de nuestro mundo. Desasosiega bastante, pero sorprende más. Su fondo es ecologista, pero se mantiene distante y a ratos incluso un poco irónico con el ecologismo militante; al menos con sus manifestaciones más folcklóricas. Y nos deja unas cuantas imágenes memorables: Playas remotas en Alaska, donde el montón de desechos alcanza metros de espesor, y en el que escarban curiosos coleccionistas que practican arqueología contemporánea. Islas de desechos de plástico a la deriva en el pacífico. Empresas chinas que se abren camino arrasando el mercado mundial, con sus animosos, y casi cándidos, ejecutivos en los que se funde la milenaria sabiduría china con una disciplinada identidad cultural. Barcos mercantes monstruosos que amontonan miles de contenedores en varios pisos sobre sus enormes cubiertas, y que pasan "en linea recta" a través de las titánicas tormentas oceánicas. Y miles de buques oceanográficos que desentrañan los insondables secretos de los mares, sobre todo sus misteriosas corrientes y remolinos, que remueven parsimoniosamente la ingente masa líquida que envuelve nuestro planeta.

El libro es formidable; totalmente recomendable.
Y mi reseña no está mal.

viernes, 13 de julio de 2012

Sobre la crisis, y van 2

Acabo de escuchar a un tal Juan Ignacio Crespo en una tertulia, y me ha gustado como lo enfocaba el  menda este. Dijo que él ya predijo hace un par de años que la crisis duraría hasta el 2017 (con vaivenes) y que entonces le dijeron "¡qué pesimista!" El tío mantiene su predicción, y ahora le dicen "¡qué optimista!".

Claro, yo tengo el curro asegurado, y me resulta fácil tomar una posición distante. A la gente que está pasándolo verdaderamente mal.... ¡como para andarles con filosofías!.

Pero el tema es ese: tomar distancia, intelectualmente hablando, digo. Yo parto de mi visión de la humanidad en el contexto de la Biosfera (véase la página "El Exoplasma"). Naciones, culturas, tribus, ciudades, coaliciones, imperios, empresas, super-empresas, clubs.... son todos verdaderos organismos tan ontologicamente fundamentados como las cucarachas o las zarigüeyas. La evolución humana, es decir, la historia humana, es  la cronología de como van surgiendo y desapareciendo grupos humanos de diversa índole; Esos organismos, en cuanto no son un proyecto acabado, van sufriendo crisis; y de crisis en crisis es como se van produciendo avances.

La naturaleza y estructura de esas agrupaciones humanas, su dinámica, su manejo o su gestión, es lo que se llama política. Al igual que los dioses, al personalizar la dinámica universal, nos facilitan nuestra relación con la realidad, sobre todo a nivel emocional, los reyes a su vez personalizaron el poder de los grupos cada vez más grandes en los que se va articulando la humanidad... habrá más sobre esto....pero está en la linea de anteriores páginas sobre la monarquía, y sobre la religión.

La economía es la fisiología de estas agrupaciones humanas. Las convulsiones de su constitución, como las de un recién nacido, son las crisis de su crecimiento, y de los tanteos de su Autopoyesis frente a la realidad que ellas mismas van modificando.

La historia de la política, así vista, es la de agrupaciones cada vez mayores. Puro Darwinismo que, aunque no sea la última palabra sobre la evolución orgánica, no vamos a mitificar ni reificar nada,  no cabe duda de que es un factor insoslayable. Y el tamaño es un factor de supervivencia y de competitividad.

Paradigma de esas agrupaciones es el imperio Romano, probablemente el mayor logro político de todos los tiempos, puesto en relación con la tecnología de la época. También tuvo sus crisis. En el 300, mas o menos, mucho antes de que tomaran forma de amenaza militar concreta, hubo en el Imperio Romano una crisis horrorosa  económica y psicológica. Surgieron sectas y movimientos de suicidios y automutiliaciones... un mal royo general que también afectó al incipiente cristianismo, dando lugar a variantes fascinantes pero lúgubres  y peligrosas (el gnosticismo).

Apremiados por la globalización y por el ajedrez geoestratégco, los líderes europeos apresuran una unión política más allá de su verdadero fundamento socio-psico-económico (o sea, que la peña no está tanto por la labor). Es un poco Frankestein; no basta con coser juntos un hígado, unos brazos, un estómago... para que el resultado funcione. El animalico va a pasar unas cuantos "mareos" antes de llegar a poder andar...si es que lo consigue.

Pero es que la geoestrategia parece que dice que en el mundo que  viene va a haber cuatro o cinco superpotencias: los chinos, quizá los hindúes, quizá los brasileños, quizá los rusos... y con bastante probabilidad los americanos. Como los europeos no consigan  unirse, van a ser machacados ...vamos que no van a contar para nada. Pasaremos a ser un apéndice de los americanos, que es con quienes somos antropológicamente más afines.  Como les pasó a los griegos respecto a los romanos.

Hasta que los parámetros se van igualando, los humores se vayan adecuando, los flujos se vayan armonizando... pues más crisis que vendrán. Pero hay que aguantar, si en algo apreciamos nuestra identidad cultural.

Pero si no lo conseguimos, pues tampoco es ninguna tragedia. Al igual que la hélade quedó subsumida en el super-meta-organismo latino... así nosotros tal vez acabemos siendo el 73º estado de la unión. ¿Se imaginan?

Seguiremos sobre el tema

viernes, 6 de julio de 2012

la naturaleza de la crisis

¡Que mas quisiera yo que saber algo sobre la naturaleza de la crisis! ¡`poder decir algo sobre ello!
Pero muchas veces el conocimiento se manifiesta más en negativo, lo que no dices, que en positivo. Creo que  el Tao dice algo en ese sentido.

Me hago la misma terapia que a muchos de mis pacientes,  cuando me dicen: "¡¡no entiendo nada!!". Les digo "¡eso es buena señal!".  El que dice eso es que es dolorosamente consciente de lo que no sabe. De los aspectos de la realidad que ve, y que no comprende. Eso es un gran avance sobre los que solo ven aquello que comprenden. Y sentencio (con dos cojones) "Eso es signo del verdadero sabio. Cuanto más sabe, menos le parece que sabe".  ¿Os acordais de Sócrates?

Lo curioso es que tiene un correlato moral. Los verdaderamente santos lo que tienen es una dolorosa conciencia de sus pecados.

¿Yquien lo tiene todo claro?. Los adolescentes claro: saben quienes son los buenos, quienes son los malos, y lo que hay que hacer...

Y todo esto ¿qué tiene que ver con la crisis?.  Pues que es divertido como los intelectuales adolescentes, entre los que incluyo a muchos de los polítcos profesionales, se machacan mutuamente echándose culpas, frente a un problema que sencillamente nadie comprende en su totalidad.

¡Ay de aquel que, porque ha visto claro un aspecto del universo ya cree que lo entiende todo!. Me gusta la conceptualización de Castaneda (si es que es de él): Han sucumbido al segundo enemigo del conocimiento, "la claridad de ideas".

El hormiguero ha entrado en crisis, y nosotros, las hormiguitas, nos afanamos de un lado para otro intentando entender lo que pasa. ¿Hay alguna hormiga en condiciones de entender la lógica global del hormiguero?. O si lo quieres más contundente ¿hay algún hepatocito que comprenda la función del hígado del que forma parte?.

Nos afanaremos, tantearemos, y antes o después el sistema acabará estabilizándose. Eso seguro porque, eso también es seguro, de peores ha salido.

lunes, 2 de julio de 2012

LA SELECCIÓN Y LOS CATALANES

  Parece mentira cómo nos pueden las identidades colectivas, y lo fácilmente que las damos por sentadas. En el caso de la Identidad Española, sobre la que tengo intención de ocuparme mucho en este blog, resulta interesante las desmesuradas manifestaciones emocionales que la acompañan, tanto si son positivas (a favor), como si son negativas (en contra).

¡Con qué facilidad se dan ambas en las mismas personas!.

   Ahora con el mundial..¡que gozosa manifestación positiva!. Confieso que he seguido los partidos con ansiedad, y el último (al que como muchos de nosotros llegué bastante asustado "Estos cabrones nos van a eliminar") lo viví en una auténtica locura de exaltación colectiva.    Luego las manifestaciones en la calle llegan a parecerme hasta excesivas... si no fuera porque las comprendo perfectamente: el personal tiene pocas ocasiones, últimamente,  de expresar positivamente esta nuestra entrañable y maltrecha identidad española.

   Meintriga cómo viven los catalanes todo esto. Me refiero a los catalanes-catalanes. En las conmemoraciones y celebraciones de todos estos éxitos, he encontrado una significativa ausencia de alusiones al Barça, y a Guardiola. No creo que haya muchas dudas que una buena parte del éxito de esta selección se deba a la aportación de los jugadores barcelonistas; basta con mirar las fechas. Tampoco creo que  haya una animadversión fundamental contra el Barça como tal, ni contra Guardiola, para los que las alabanzas continuas y sinceras son moneda corriente entre todos los verdaderos aficionados al fútbol. Incluídos los madrilistas, entre los que suelen surgir en sus habituales discursos autocríticos ¡tan españoles, por cierto!

¿Entonces?

Me pregunto si ese silenciamiento no es la respuesta a la famosa pitada (véase mi anterior entrada). Los españoles nos comimos ese doloroso episodio (si, doloroso) en general con una discrecion bastante estoica. (Salvo en los medios radicales conservadores, que, como casi todo el mundo, sí casi todo el mundo, no tengo en cuenta). Pero claro, la procesión siguió por dentro... y tiende a manifestarse.

Me intriga comodeben vivir estos conflictos los catalanes de la selección: el gran Xavi, Puyol, y sobre todo Cesc.

Sutilidades psicopatológicas aparte, Yo felicito de todo corazón a esta selección. Me parece maravilloso y formidable que esto haya ocurrido en medio de esta crisis (que por cierto los españoles estamos llevando, en general, con sorprendente y sabia resignación). Felicito a todos sus jugadores, y a su entrenador. Me parece cojonudo que el rey le haya dado un título nobiliario, porque además, Del Bosque, es realmente "un señor".

Y por mi parte, extiendo mi felicitación, en la medida que le toca, también a Guardiola  (aunque a lo mejor a él no le guste mucho)  .

   Y para acabar, una muestra de cómo la cultura popular plasma todo esto en una de las imágenes que estos días han circulado espontáneamente por intenet:





martes, 22 de mayo de 2012

PITADA AL PRÍNCIPE


   Al final vamos a parar de nuevo a la cuestión de la identidad; de la individual y de las colectivas.  Las identidades colectivas, ese es uno de los grandes fenómenos que configuran  nuestra realidad humana. Tengo pendiente extenderme más sobre tan peliagudo tema, aunque podéis encontrar un adelanto en la página “JOB DE JUNG” de este mismo blog.

   Es un tema que nos parece trivial cuando va de las ajenas, incluso ridículo. Pero que nos resulta desconcertantemente doloroso cuando nos las tocan a nosotros. Y es, por tanto, muy fácil hacerse daño mutuamente. Los Catalanes y el resto de los Españoles.

    Uno de mis amigos catalanes me soltó hace poco, como si fuera una ocurrencia graciosa. “Yo es que creo que España no existe”. Debió darse cuenta que a mi no me hacía ninguna gracia, y añadió enseguida: “…ni Cataluña tampoco (jeje) ”.  

 
   Vaya por delante que yo sí creo que Cataluña existe, y que España también. Y que, por supuesto, tienen derecho a la autodeterminación. Y que tampoco tengo ningún inconveniente en que tengan una selección nacional. Ahora bien, por las mismas reclamo mi derecho a considerar a España como “una cosa” que incluye a Cataluña. ¿Qué hay una parte de los catalanes que no se consideran España? Pues vale; tendré que admitir que NO TODA Cataluña forma parte de España, o NO DEL TODO.  Pues vale... ¿y que?

   Ahí pecamos de suspicaces los españoles cuando cualquier manifestación diferenciadora nos la tomamos como una agresión a nuestra identidad.  Cosa que es perfectamente comprensible, pero que entre gente cabal no queda más remedio que aceptar.  Es como si nos sintiésemos ofendidos  porque cierto amigo no quiere afiliarse a nuestro club o nuestro partido; o lo hiciese, pero sin nuestro entusiasmo.  Y en cuanto a la selección, pues lo mismo ¡Como si los del rellano de mi escalera quieren hacerse una selección nacional! ¿Y qué? 


   Ya se que no es tan fácil, porque pueden surgir incompatibilidades, y suspìcacias de todo tipo.^Pero miren a los británicos: ahí los tienes con sus escoceses y galeses haciendo la guerra por su cuenta, y no pasa nada...

   Ahora bien, conociéndonos como nos conocen, que los Catalanes vengan a Madrid predicando una pitada al Príncipe y a la bandera, pues ¿que quieren que les diga? me parece una provocación. Claro, se monta la que se monta, Esperanza se tira al monte (reflejando el sentir de muchos españoles, no lo olviden), y luego salen los del Barça diciendo que "¿Porqué se ponen así? ¡si solo es un juego!."

   Yo os propongo a los catalanes que os imaginéis la situación a la inversa. Suponeros que se va a jugar un trofeo en Barcelona, y que sale “la Espe” sugiriendo a los madrileños que acudan que le hagan una pitada a la Senyera y a Más… ¿Os lo imagináis?. 

   Porque, como ha señalado Carlos Herrera esta misma mañana, la cuestión no es que haya cuatro exaltados que propongan lo que sea, sino que no haya habido nadie, en Barcelona, ni en "El Barcelona", que haya hecho un llamamiento a la sensatez.

    Volveremos sobre el tema    (... las identidades)

jueves, 26 de abril de 2012

¡ PERO MAJESTAD...!

   ... ¿Como os pasan estas cosas? ¡Ay señor, y con lo soliviantada que  está la  peña !

   Dada mi incuestionable condición monárquica (véase "ser monarquico en los tiempos que corren" en este mismo blog), y asumiendo el rol de crítico, mini-lider de opinión, con sus prerrogativas  de libertad de expresión y bla bla bla, os pido me perdoneis que me tome ciertas libertades.

    Puesto que  la verdadera función de un Rey (una "función real") es la de hacerse querer, como ya dejé claro en el  análisis que hago en esa entrada,  a fe que sois un buen rey, porque la peña,en general os quiere . Y dado las vicisitudes que hemos pasado juntos, ¡ah, aquella lejana madrugada de un 24-F en la que os ganasteis los galones que llevabais!, añado que se os quiere bastante, llegando a ser como un personaje entrañable, como ese familiar ecumbrado pero cordial que aparece de vez en cuando y al que todos queremos. Y en ese querer, va incluída un enome tolerancia a todas excentricidades que le acompañan, por decirlo suavemente, todo y contando que la mayor parte sean habladurías: que si mujeriego, que si bebedor, que si pérdida de nervios con macarras extrangeros...
    Es más, posiblemente con ese fuerte vector emocional antisistémico que tenemos los españoles (y que prometo analizar prontamente) todo eso hasta os añade cierto encanto: el de ser un rey un poco gamberrete.  Insisto, yo tengo la impresión que la gente os quiere.

     Por tanto,lo de pedir perdón, que en cualquier otra ceremonia de poder hubiera  sido excesivo,  en el plano emocional en el que planteo esa función real,  pues quizá fuese un medio acierto: dar la cara, hacer lo correcto... como el chico travieso pero noble, que ha hecho la trastada, pero luego lo reconoce...

  Por otro lado han salido voces en pro de la abdicación. Con la boca muy muy pequeña, majestad, permitidme decir que a mi me parece que Don Felipe es un tío muy preparado (¡ buen trabajo como padres!), y que el personal estaría encantado de verlo coronado... Y que  podríais retiraros  lleno de gloria y  buen rollo a hacer lo que os dé la gana sin tener a todo el mundo  mirandoos  con lupa constantemente. Con todo el cariño y todo  el respeto